El bloqueo en la carretera México-Puebla ha generado pérdidas económicas estimadas en 131,000 millones de pesos, según la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar). Las protestas de los ejidatarios, que han paralizado esta importante vía desde el martes, han afectado el abastecimiento de frutas y verduras, la producción de autopartes, y han provocado cancelaciones en hoteles y restaurantes.
El conflicto tiene sus raíces en una disputa de 60 años, cuando el Gobierno Federal expropió tierras ejidales para la construcción de la carretera. Los habitantes de Santa Rita Tlahuapan, Puebla, afirman que aún se les debe parte del pago por sus terrenos. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha señalado que los ejidatarios están siendo mal asesorados por abogados que les han hecho creer que sus tierras valen más de lo acordado.
A pesar de las negociaciones, solo se ha logrado liberar un carril de la autopista, lo cual no es suficiente para mitigar las pérdidas. La Canacar advierte que el transporte de alimentos perecederos, insumos y partes esenciales está paralizado, provocando la caducidad de productos y retrasos en las cadenas de suministro. Además, la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) informa que el 70% de los hoteles en la zona han registrado cancelaciones para el fin de semana.
En una conferencia en Palacio Nacional, López Obrador hizo un llamado a los campesinos para que confíen en que se les garantizará lo acordado, aunque subrayó que los pagos deben ser justos y conforme a la normatividad vigente. El gobernador de Puebla, Sergio Salomón, reforzó este mensaje en sus redes sociales, advirtiendo a los manifestantes que no se dejen engañar por quienes dicen defenderlos, ya que están afectando a la sociedad con el bloqueo. El Gobierno de Puebla, en colaboración con el Gobierno de México, continuará buscando una solución inmediata para resolver el conflicto.


