Tras el reciente caso de acoso sufrido por la presidenta Claudia Sheinbaum en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, la activista y madre buscadora Ceci Flores expresó su indignación y utilizó el hecho para reflejar una realidad que, asegura, enfrentan miles de mujeres en el país.
“Ese es el México sobre el que caminamos todos los días. Si nos va bien, es acoso; si nos va mal, nos matan o nos desaparecen”, escribió Flores en sus redes sociales, en una declaración que rápidamente se viralizó por la crudeza y verdad de sus palabras.
La fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora lamentó que ni siquiera la figura más poderosa del país esté a salvo de las agresiones machistas. Para ella, el incidente evidencia el nivel de impunidad y normalización de la violencia contra las mujeres, que alcanza todos los estratos sociales y espacios públicos.
Ceci Flores también subrayó que el acoso hacia Sheinbaum no debe tomarse a la ligera ni ser politizado, sino entenderse como una muestra más del peligro constante en que viven las mexicanas. “Ninguna mujer está segura, ni siquiera quien dirige la nación. Eso muestra el tamaño del problema que enfrentamos”, señaló.
La activista recordó que su propia lucha, marcada por la desaparición de sus hijos, le ha permitido ver de cerca cómo la violencia de género permea cada rincón del país. En ese sentido, advirtió que mientras no se erradique la cultura de impunidad y de desprecio hacia la mujer, los casos de acoso, feminicidio y desaparición seguirán siendo parte del día a día.
Las palabras de Flores resonaron con fuerza en redes sociales, donde cientos de mujeres expresaron sentirse identificadas. Para muchas, la frase de la buscadora sintetiza la frustración y el miedo que acompaña a las mexicanas en su vida cotidiana, donde la seguridad aún parece un privilegio y no un derecho.
Con su mensaje, Ceci Flores no solo mostró solidaridad con la presidenta, sino que también volvió a poner sobre la mesa una verdad incómoda: en México, ser mujer sigue siendo una batalla diaria por sobrevivir y ser respetada.




