El uso indebido de códigos QR ha dado paso a una nueva forma de estafa digital conocida como “quishing”, en la que delincuentes redirigen a las víctimas a sitios falsos para obtener datos personales o bancarios.
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, este tipo de fraude puede incluir la sustitución de códigos originales, enlaces a páginas fraudulentas o cobros alterados en puntos de venta.
Las autoridades recomiendan verificar la procedencia de los códigos, revisar que no hayan sido manipulados y confirmar los enlaces antes de realizar cualquier pago. También sugieren utilizar aplicaciones seguras y monitorear movimientos bancarios para detectar posibles irregularidades.



