El gobierno de Alemania redujo de forma significativa su estimación de crecimiento para 2026, al prever ahora un avance de apenas 0.5 % del PIB, afectado por el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Irán.
La ministra Katherina Reiche señaló que la situación geopolítica ha frenado la recuperación económica, elevando costos tanto para empresas como para consumidores.
Ante este panorama, el Ejecutivo alemán advirtió que serán necesarias reformas estructurales para fortalecer la competitividad, mientras mantiene previsiones moderadas de crecimiento para 2027.



