A un año del fallecimiento del Papa Francisco, su influencia permanece viva en comunidades vulnerables de Argentina, donde su mensaje de cercanía con los más necesitados continúa guiando la labor social y religiosa.
En estos sectores, sacerdotes y vecinos mantienen prácticas impulsadas desde su etapa como Jorge Bergoglio, centradas en una Iglesia cercana, activa en el territorio y comprometida con las problemáticas cotidianas.
Su legado se refleja en acciones comunitarias y en la identidad de estos barrios, donde su figura es recordada como un referente que transformó la relación entre la Iglesia y los sectores más desfavorecidos.



