Un tribunal de apelaciones en Estados Unidos autorizó que el centro migratorio conocido como Alligator Alcatraz continúe operando, tras dejar sin efecto una orden previa que exigía su cierre.
La corte determinó que no se comprobó que la instalación estuviera bajo control federal, por lo que no era obligatorio realizar una evaluación ambiental antes de su funcionamiento.
Organizaciones ambientalistas, que impugnaron el proyecto por su ubicación en los Everglades, anunciaron que buscarán nuevas acciones legales para frenar las operaciones del recinto.



