En esta ocasión veo conveniente hacer una «pasadita internacional» a lo que está sucediendo en Francia, donde hay manifestaciones muy llamativas, en donde la población está muy inconforme son sus respectivos gobiernos, y ya que andamos en ese plano, hablaremos un poco de la elección en Brasil, quienes este domingo, eligen a su presidente.
Pero comenzando en Europa, veo viable mencionar lo grave de la situación que ya está afectando temas como el turismo, la economía, obviamente las bolsas de valores, los acuerdos internacionales y todo como consecuencia, que, por ejemplo, el gobierno francés de Emmanuel Macron ya no pudo cumplir.
Pero a ver, de manera resumida, ¿qué reclaman y sobre todo quiénes encabezan las protestas en Francia?
Pues prácticamente todos los sectores están saliendo a las calles. Todo inició con estudiantes exigiendo que ya no hay suficientes maestros en las aulas, pero se han sumado sindicatos por la elevada inflación y la pérdida del poder adquisitivo, asimismo los agricultores, quienes están en contra del acuerdo comercial con Sudamérica y del aumento del precio de los combustibles.
Pero a ver, más allá de las inconformidades, hay un tema que debemos de analizar y es un espejo en el que tenemos que reflejarnos, ya que la mayoría de las cosas que reclaman son asuntos que el gobierno actual ya no pudo sostener.
Y fíjense, haciendo una breve repasada en la historia francesa, en 1981 llegó al poder Francois Mitterrand, un líder de extrema izquierda, y prácticamente hizo 2 cosas, la primera fue dar apoyos sociales por prácticamente respirar, y llegaron a gastar en pensiones hasta el 50% de su PIB, obviamente la gente lo aplaudió y se reeligió con facilidad.
Y la otra cosa fue cerrarse a la inversión privada. Apostando más a un estado controlado totalmente por el gobierno de pies a cabeza y acostumbrando a su población a regalar dinero por todo.
Esa factura ya le llegó al actual gobierno francés, y si, ese dinero gastado desde el 1981 se acabó y no pueden salir de dicha situación si no es entrando en una crisis o pidiendo todavía más deuda.
Obviamente y como se imaginarán, lo comento porque en México creo que nos va a pasar eso. Hoy pedimos deuda para regalarlo a través de Bienestar. Muchos dicen que es válido, y me perdonarán, pero estamos siguiendo el mismo camino de Francia.
De hecho, ya lo vivimos, cuando Miguel de la Madrid llegó el poder en 1982, tuvo que pagar los excesos de Luis Echeverría y de López Portillo.
En fin. Es triste ver como un estado populista con altos compromisos de gasto y que promete justicia social en base a billetazos, considero que siempre acabará mal.
Y bueno, viajando de Francia a Brasil, este domingo, 25 de octubre se celebrará la segunda vuelta, entre el presidente actual, Lula da Silva y el derechista, Flávio Bolsonaro.
Y las encuestas están más que apretadas, aunque con ligera ventaja para Bolsonaro, quien creo que saldrá elegido, pero aquí lo interesante van a ser dos cosas, la primera, quiero que vean el escándalo que habrá si no gana Lula, y en donde hasta México se meterá a dar declaraciones.
También será ver si América Latina empieza a inclinarse hacia la derecha, ya que prácticamente en donde hay elecciones, la «teoría del péndulo» empieza a notarse con claridad. Porque en el cono sur, de izquierda, se están moviendo a la derecha sin miramientos, de un extremo a otro.
En fin. Veremos cómo acaban estos asuntos, pero si coincido con el dicho, que «si ves las barbas de tu vecino cortar, hay que poner las tuyas a remojar», ¿México se parecerá más pronto a Francia o Brasil?


