En esta ocasión comentaré algo hasta cierto punto muy lógico, y es el hecho de que la crisis que atraviesa el Gobierno de México, con el caso del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, está siendo un golpe seco, y no solo para el gobierno, también para los allegados a López Obrador y de rebote a los aspirantes de Morena en todo el país.
Y aunque pareciera que Sinaloa está muy lejos o que la presidenta está controlando la situación, o incluso, con la percepción de que Sinaloa siempre ha sido controlado por grupos del crimen organizado, hay que decir, que este escándalo, más el manejo presidencial, que a mi consideración está siendo bastante deficiente, han hecho que todo lo que huela a 4T, empiece a caer en aprobación.
Por ejemplo, veía hace unos días, algunas encuestas nacionales muy reconocidas y la presidenta que no bajaba del 75 y 80% de aprobación, algunas ya le dan entre 55 y 60%. Es decir está siendo una caída fuerte y sobre todo acelerada.
Y aunque la vocera nacional de Morena saque sus encuestas felices de Sinaloa, y particularmente hable de que volverían a ganar en dicho estado, hay que analizar que en el resto del país hay daños, digamos colaterales en otras áreas y sobre todo lugares, y si no vean cómo le fue al famoso «Andy», hijo de López Obrador en el aeropuerto de Chihuahua.
Y en lo local, casos como Coahuila, la percepción impacta todavía más, ya que es de los estados en donde más puede notarse esto, ya que aquí el «Modelo Coahuila» sigue siendo funcional.
Aquí, hay una comparativa obligatoria natural entre un estado en llamas como Sinaloa, y uno con orden y pacífico como Coahuila.
Además, otro ingrediente es la reacción de la presidenta Sheinbaum y en donde creo que por eso se está desplomando en las encuestas, porque lejos de mostrarse interesada en que haya justicia, se ha dedicado a proteger a los acusados por Estados Unidos.
Si hubiera dicho inmediatamente que «México no es un país de concesiones y que habría justicia y que se llegaría hasta las últimas consecuencias», estoy seguro que otra cosa sería. Tan solo eso, tampoco eran muchas palabras, y le estaría yendo al menos mejor que ahorita.
Pero no, prefirió la escuelita de López Obrador, de acusar a García Luna, a Salinas de Gortari, a Zedillo o incluso a empresarios como Salinas Pliego. Esto para mí es bochornoso y en total y absoluto fuera de lugar.
Esta semana en su afán de defender a Rocha Moya, arremetió contra Salinas de Gortari por privatizar empresas, hasta Zedillo, que porque supuestamente dejó ganar a Fox.
Y si. Estoy de acuerdo que todos los expresidentes han hecho un mal trabajo, pero sin duda llegó la hora de asumir con valor la realidad actual, y sencillamente de hacer valer la ley sin miramientos partidistas.
Como notarán, habla de todo, menos de que se haga justicia en Sinaloa el día de hoy y más cuando dos exsecretarios de estado de Rocha, ya están detenidos en Estados Unidos.
Si de por sí, la crisis mediática está gruesa, con estas defensas o reacciones, veo que pueden hundirse todavía más.
En fin. Hay que estar muy atentos, porque como les decía hace unas semanas, para mí esto apenas está comenzando y no veo que Donald Trump en plena etapa de renegociaciones del T-MEC vaya a ceder un milímetro.
En fin. Dicen que no les está pegando y que nadie les quitará la transformación, pero los números están diciendo otra cosa.


