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Opinión, Plumas

Ecos de la Palabra

Jesús Alvarado
Jesús Alvarado
julio 27, 2026

Si algo importa en esta vida es la palabra. Que una persona lo que diga lo cumpla. 

En los libros como en las redes sociales nos podemos encontrar una gran cantidad de frases y reflexiones. Algunas de las más conocidas o populares podría ser “vale oro quien tiene palabra, no dinero”.

No es que el dinero no importe, sencillamente no lo es todo y no puede tomarse al papel moneda como un tema sentimental.

Una de las que más me gustan. Se la dejo aquí, para que la desmenuce letra por letra, “No hay nada más elegante en la vida que tener palabra”.

¡Ups! Creo que esta frase viene con categoría y un sorbo tremendo de pasión en las letras.

La palabra de un hombre y una mujer define al caballero y a la dama. Los pone en la ecuación de la educación y principios. 

Honra tu palabra. Pero también honra a quien debes dársela y a quien no. 

La palabra “significado” se refiere al sentido, concepto o idea que representa una palabra, expresión, símbolo o acción. Es decir, explica qué quiere decir o qué representa algo.

En lingüística, el significado es el contenido o concepto asociado a una palabra, mientras que la forma en que se escribe o pronuncia se conoce como significante.

Lo anterior no es más que el choro marrullero, pero no está demás analizar cada uno de los dos párrafos anteriores.

Cuantas veces en una discusión con tu pareja, compañeros laborales y familia has sentido que se te cae el mundo, que no eres valorado. Y la realidad, es que es un sentimiento que tomas a raíz de palabras. 

Ese es el poder de la palabra. Es un poder que igual te eleva como te pega hasta el alma.

Tu palabra puede generar confianza. Las personas saben que pueden creer en lo que dices y contar contigo.

Recuerda que tu reputación se construye con acciones que respaldan tus palabras. Debe existir congruencia entre lo que piensas, dices y haces.

En muchas culturas existe el dicho: “Una persona vale por su palabra”, porque el compromiso y la honestidad no dependen solo de un documento firmado, sino también de la voluntad de cumplir lo prometido.

En resumen, tener palabra es uno de los pilares de la confianza y del buen nombre de una persona. Cuando alguien cumple lo que dice, transmite responsabilidad, respeto y honor hacia los demás.

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