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La Entrevista

SERGIO GARCÍA: UNA VIDA ENTRE CABLES, SONIDOS Y PASIÓN POR LA RADIO

El Ahuizote
El Ahuizote
agosto 4, 2025

Amigos de La Revista El Ahuizote en esta ocasión tenemos el gusto de conversar con un referente en el mundo del audio y la comunicación en Coahuila: Sergio García, productor, creativo, docente y amante del sonido. Con décadas de trayectoria, ha sido testigo —y protagonista— de la evolución de la radio, la publicidad y la tecnología. Sergio, gracias por estar con nosotros.

Gracias a ti, Rubén. Es un honor estar aquí, compartiendo este espacio con ustedes y con todo el público. Siempre es bueno poder contar un poco de lo que uno ha vivido, de lo que se ha aprendido y también de lo que se sueña.


Vamos desde el principio. ¿Cómo te iniciaste en este mundo de la comunicación?

Mi historia comienza con mi padre, Don Salvador García Contreras. Él fue técnico pionero en la radio local, nacido aquí en Saltillo. Trabajó hombro a hombro con Don Efraín López Cázares, fundador de la estación XEKS, hoy XHKS.
A mi papá le tocó armar con sus propias manos los primeros equipos con los que se transmitió por primera vez el 23 de septiembre de 1938. Imagina eso: una señal en medio del silencio. La estación tuvo muchas sedes: desde el Hotel Coahuila hasta la Alameda Zaragoza, donde incluso tenía su propio teatro-estudio que recibió a grandes artistas.


Un legado impresionante. ¿Y tú lo viviste desde niño?

Sí. Desde pequeño estuve rodeado de micrófonos, consolas, cables… y sobre todo, de esa magia que tenía la radio. Me encantaba acompañar a mi papá a trabajar. Me fascinaba ver cómo una voz salía del aparato y podía emocionar a tanta gente. Yo no sabía que eso sería mi vocación, pero sembró una semilla muy fuerte.


Y en cuanto a tus estudios, ¿cuál fue tu camino?

Mi formación inicial fue como maestro. Egresé de la Escuela Normal de Coahuila en 1982. Más tarde, en 1985, decidí estudiar Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Coahuila, de donde salí en 1989. Luego estudié una maestría en Educación, con enfoque en innovación y tecnología educativa.
Siempre me ha interesado actualizarme, no quedarme quieto. La comunicación no es solo pasión, también es disciplina y aprendizaje constante.


Vaya combinación: técnico, comunicador, educador…

Así es. También soy el tercero de seis hermanos, tres hombres y tres mujeres. Todos aprendimos el valor del trabajo. Mi madre fue telefonista en Teléfonos de México, y así fue como conoció a mi papá. ¡Por teléfono!. La comunicación era parte de nuestra vida cotidiana, literal.


Tú has sido testigo de una época de grandes cambios en la tecnología del audio. ¿Cómo fue vivir esa transición?

Fue apasionante y retador. Iniciamos con cintas de reel, 8-track, LPs… hasta que llegaron los CDs, las computadoras, y luego la edición digital. Me tocó cortar cinta manualmente, pegarla con cinta adhesiva para editar… y de pronto, todo cambió.
Al principio fue desconcertante. El CD no se podía tocar, manipular, y eso era difícil para nosotros que necesitábamos ese contacto físico. Pero lo fuimos aprendiendo. Luego vino la música digital, la nube, el almacenamiento remoto. Y ahora, la inteligencia artificial.


¿Y cómo ves la IA en este ámbito?

Es una herramienta poderosa, pero sigue siendo eso: una herramienta. No tiene el alma ni el criterio del ser humano. Puede hacer locuciones, sí, pero no siente. No se equivoca como nosotros, y en los medios, hasta el error puede ser parte de la magia.
La IA no reemplaza, complementa. Nos da velocidad, precisión, pero no sensibilidad. Para mí, la emoción que transmite una voz real es irremplazable.

Cuéntanos de Audium, tu empresa. ¿Cómo surgió?

Audium nació en 1989 gracias al impulso de un gran amigo y visionario: el licenciado Andrés del Bosque. Él fue uno de los primeros publicistas formales de Saltillo. Un día fue a la estación de radio donde yo trabajaba, buscando apoyo para una grabación. El productor que lo atendía no estaba, así que yo tomé el proyecto.
A Andrés le gustó mucho mi trabajo y me dijo: “Tú deberías dedicarte a esto”. Poco después, me invitó a su agencia, me ofreció un espacio y empezamos a montar el primer estudio.
Desde entonces, Audium se ha mantenido como una productora seria, creativa y profesional. Produjimos durante años La Hora Nacional Coahuila, hicimos comerciales, jingles y colaboramos con grandes voces como la de Don Paco Maldonado. Incluso, uno de nuestros spots ganó un premio nacional en Malinalco.

¿Fue difícil competir con otras ciudades como Monterrey?

Claro. Antes, los clientes buscaban ir a Monterrey para producciones profesionales. Pero nuestro objetivo fue demostrar que en Saltillo también había calidad. Y lo logramos. Empezamos a ganar confianza, a trabajar con marcas importantes y a crear identidad local.


¿Y cómo ves a las nuevas generaciones en este campo?

Con gran entusiasmo. Son jóvenes muy talentosos, con dominio tecnológico impresionante. Nosotros tenemos la experiencia, ellos traen el ímpetu. 

Tenemos que aprender de ellos también, como bien dijo un actor que escuché en una entrevista: “Podemos enseñarles muchas cosas, pero al final también aprenderemos de ellos”. Esa humildad es clave.


¿Qué planes hay para el futuro de Audium?

Estamos renovando completamente nuestras instalaciones. Queremos ampliar los servicios y ofrecer nuevas soluciones en audio, imagen y multimedia. Nos estamos preparando para reabrir con todo en noviembre, coincidiendo con nuestro aniversario.
El estudio tendrá más tecnología, pero también seguirá teniendo ese toque humano que nos caracteriza. Porque la producción no es solo técnica, es arte, emoción, intuición.

¿Crees que la inteligencia artificial pueda sustituir completamente al comunicador?

No. Lo dudo mucho. La IA puede generar una voz sin errores, sin pausas, pero sin alma. La gente se conecta con lo real, con lo humano. Una locución tiene matices, intenciones, respiraciones. Esas pequeñas imperfecciones hacen la diferencia.
Además, la IA no puede reemplazar la convivencia, la colaboración entre locutores, productores, músicos. Esa interacción genera ideas, inspiración… y eso no lo puede programar un algoritmo.


Sergio, ha sido una charla profunda, enriquecedora y muy inspiradora. Gracias por compartir tu historia y tu visión.

Gracias a ti, Rubén. Agradezco este espacio y a todos los que han sido parte de este camino. Y lo más importante: seguimos aprendiendo. La comunicación es una aventura constante.

Así concluimos esta entrevista con Sergio García, un apasionado de los medios que ha hecho de su historia una inspiración para nuevas generaciones. Tecnología, tradición y talento en una misma voz.

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