Un tiroteo registrado en las localidades de Trappes y La Verrière, al suroeste de París, dejó una persona muerta y cuatro más heridas este viernes 23 de octubre. El presunto responsable fue detenido por la policía en la cercana localidad de Coignières, informaron las autoridades francesas.
Los disparos ocurrieron alrededor de las 10:30 horas, cuando un hombre abrió fuego desde un vehículo contra varias personas en distintos puntos de la zona. Según autoridades locales, el recorrido incluyó una gasolinera, un centro de salud y un área de juegos infantiles.
Entre las personas heridas se encuentra una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala. El alcalde de La Verrière, Nicolas Dainville, informó que su estado de salud se había estabilizado. También resultaron heridos dos hombres de 29 y 49 años.
El alcalde de Trappes, Ali Rabeh, señaló que el atacante habría disparado de manera indiscriminada y expresó preocupación por una posible motivación racista. De acuerdo con sus declaraciones, la persona fallecida y al menos uno de los heridos pertenecían a comunidades de origen migrante.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia asumió la investigación para determinar si el ataque estuvo relacionado con motivos raciales, étnicos o religiosos. Entre las líneas de investigación se contempla la posibilidad de que los disparos constituyan un acto terrorista, aunque las autoridades continúan recabando pruebas.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, confirmó que las fuerzas de seguridad y las autoridades judiciales fueron movilizadas para atender el caso. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, mientras continúan las investigaciones para esclarecer los motivos del ataque.


