Un terremoto de magnitud 7.0 sacudió el norte del Tíbet, en China, durante la noche del jueves 22 de octubre, informó el Centro de Redes Sísmicas de China. El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 10 kilómetros, lo que lo convirtió en un sismo superficial.
El temblor ocurrió a las 22:33 horas, tiempo local, en el condado de Baqên, dentro de la ciudad de Nagqu. El epicentro se ubicó en una zona montañosa de gran altitud, aproximadamente a 400 kilómetros de Lhasa, capital de la región autónoma.
Tras el terremoto, las autoridades chinas activaron una respuesta de emergencia de nivel II y movilizaron equipos de rescate para atender posibles afectaciones. También se reportaron movimientos secundarios de menor magnitud en las zonas cercanas.
De acuerdo con información difundida por medios estatales, al menos dos personas resultaron heridas en una localidad próxima al epicentro. Además, algunas viviendas presentaron grietas, mientras habitantes de comunidades cercanas salieron de sus casas ante la intensidad del movimiento.
El sismo se convirtió en uno de los más fuertes registrados en China desde enero de 2024. La región tibetana presenta actividad sísmica frecuente debido a su ubicación en una zona de interacción entre las placas tectónicas de India y Eurasia. En enero de 2025, otro terremoto en el Tíbet dejó al menos 126 personas fallecidas en el distrito de Tingri. Estos antecedentes mantienen la atención sobre los riesgos sísmicos en las regiones montañosas de China, donde la altitud y las condiciones geográficas representan desafíos adicionales para las labores de emergencia.


