El Aeropuerto Internacional de Río Grande volvió a operar con normalidad luego de completar un ambicioso proceso de modernización impulsado por Corporación América, con una inversión total de 34 millones de dólares.
Las obras estuvieron orientadas a mejorar la conectividad aérea dentro del país, así como a optimizar la infraestructura de la terminal. Entre los trabajos realizados se incluyeron la modernización de instalaciones, la ampliación de espacios operativos y la incorporación de tecnología para reforzar la seguridad y la eficiencia del servicio.
Uno de los principales focos del proyecto fue la adaptación del aeropuerto a las condiciones climáticas extremas de la región, especialmente durante la temporada invernal. En ese sentido, se implementaron mejoras en pistas y sistemas que permiten garantizar operaciones más seguras ante bajas temperaturas y condiciones adversas.
Desde la compañía destacaron que la renovación forma parte de un plan más amplio para fortalecer la red aeroportuaria en Argentina, facilitando el transporte de pasajeros y promoviendo el desarrollo económico en zonas estratégicas como Tierra del Fuego.
Con la reapertura, el aeropuerto retoma su papel clave en la conectividad de la región austral, beneficiando tanto a residentes como a sectores productivos y turísticos.



