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Editorial

Partido Acción Nacional, renovarse o morir 

El Ahuizote
El Ahuizote
marzo 24, 2025

El Partido Acción Nacional ha sido uno de los actores políticos fundamentales en la historia reciente de México, caracterizado por su firme lucha por la democracia, la justicia y la libertad. No obstante, en los últimos años, especialmente en Coahuila, el partido ha enfrentado retos que han puesto a prueba su cohesión interna, su presencia electoral y, sobre todo, su capacidad para renovarse y mantener un proyecto político vigente en un panorama político complejo. En este contexto, el proceso interno de renovación de la dirigencia estatal en Coahuila, que se llevará a cabo en el mes de abril de 2025, representa una oportunidad para que el PAN recupere el rumbo, fortalezca sus bases y, le permita recuperar la confianza de los ciudadanos.

En este proceso de renovación, tres mujeres se perfilan como las aspirantes para asumir la presidencia del Comité Directivo Estatal del PAN en Coahuila, Elisa Maldonado Luna, actual dirigente con licencia del partido, Blanca Rubí Lamas Velázquez, diputada local, y Mayte Hernández Ventura, excandidata a la presidencia municipal de Piedras Negras. Ellas representan diferentes perfiles y, de alguna manera, la oportunidad de renovar el PAN en el estado, pero más allá de sus trayectorias personales, lo que destaca en este proceso es la importancia de que una mujer con un perfil joven y renovador, asuma la responsabilidad de dirigir un partido que necesita reestructurarse para enfrentar la dura competencia política que se presenta por delante.

El PAN ha enfrentado en Coahuila una drástica pérdida de protagonismo en los últimos años. La desaparición de su dominio electoral y la disminución de su fuerza política, ha dejado una huella de incertidumbre y desconfianza entre sus militantes y simpatizantes. Este fenómeno no es exclusivo de Coahuila, sino que se ha replicado en muchos otros estados de la República, donde el PAN ha perdido fuerza electoral y presencia. Sin embargo, Coahuila ha sido un escenario particularmente crítico para el PAN, debido a la consolidación del PRI como fuerza dominante y el crecimiento exponencial de MORENA, lo cual ha puesto al partido en una situación de vulnerabilidad política.

El proceso de renovación de la dirigencia estatal se vuelve fundamental para el futuro del partido. La elección de la nueva dirigencia no solo debe centrarse en una persona que lo dirija, sino en alguien que entienda los cambios sociales, políticos y económicos que enfrenta la entidad, alguien capaz de generar unidad, propuestas frescas e impulsar una verdadera renovación. Además, la necesidad de tener una dirigencia con un perfil dinámico y de construcción de consenso, es más urgente que nunca.

La participación de las mujeres en la política mexicana ha sido un proceso que, aunque ha avanzado, aún enfrenta muchos obstáculos. En el caso del PAN en Coahuila, el que la convocatoria haya sido específicamente para que una mujer asuma la presidencia del Comité Directivo Estatal es un paso importante hacia la inclusión de perspectivas en el liderazgo del partido.

 Elisa Maldonado es la actual dirigente del Comité Directivo Estatal, y su liderazgo ha sido clave en momentos de dificultad, donde el partido ha tenido que replantearse su estrategia y su visión en un entorno cada vez más competitivo. Sin embargo, su candidatura tiene un valor añadido, la capacidad de una mujer joven y con un profundo compromiso con el partido de enfrentar los retos del presente y del futuro.

Mayte Hernández, con una amplia trayectoria como militante dentro de Acción Nacional, conoce las dificultades y los retos de hacer política desde la oposición; además ha buscado continuamente impulsar la inclusión de las mujeres y los jóvenes dentro de las tareas y responsabilidades dentro de la estructura del partido. 

Por otro lado, Blanca Lamas, diputada local, también aporta una perspectiva fresca y comprometida. Su experiencia en el ámbito legislativo le ha permitido tener contacto directo con las necesidades y preocupaciones de la ciudadanía, lo cual la convierte en una opción muy atractiva para los militantes panistas que buscan un cambio real y un liderazgo de renovación.

La figura de una mujer en la dirigencia del PAN en Coahuila es clave no solo por los valores de inclusión y justicia social que representa, sino también porque este tipo de liderazgo puede ser más cercano a las nuevas generaciones, que buscan un cambio y un compromiso real con los problemas que les aquejan. La experiencia política de las candidatas, tiene el potencial de representar la renovación que el PAN necesita para recuperar la confianza de los electores.

El proceso para la renovación de la dirigencia estatal del PAN en Coahuila está claramente encaminado, así lo ha informado el Secretario General, en funciones de Presidente y diputado local, Gerardo Aguado Gómez. Después del periodo de registro del 18 al 21 de marzo, la Comisión Electoral tiene hasta el 27 de marzo para notificar la procedencia de las candidaturas. Este es un paso crucial, pues marca el inicio de una campaña que se prolongará hasta el 26 de abril, y culminará con la elección programada para el 27 de abril.

Este proceso interno de elección es un ejercicio democrático fundamental dentro de un partido que ha sido considerado uno de los pilares del sistema político mexicano. El padrón de militantes panistas tiene 3,940 personas con derecho a voto, lo que otorga un carácter legítimo a la elección interna. La importancia de esta elección radica no sólo en quién será el nuevo líder del partido, sino también en cómo esta figura renovadora podrá reconectar al PAN con su base, fortaleciendo la militancia, la identidad y la presencia en el Estado.

El reto de la nueva dirigencia será enorme. La pérdida de presencia electoral del PAN en Coahuila es un obstáculo significativo que requiere de un trabajo profundo y persistente. En este sentido, la nueva dirigente tendrá que construir puentes de comunicación con los militantes y simpatizantes del partido, trabajar en la elaboración de una propuesta política atractiva, y sobre todo, reconstruir la confianza entre los ciudadanos que han dejado de ver al PAN como una opción viable de gobierno.

Asimismo, la nueva dirigencia deberá tener claro que el PAN no solo tiene que centrarse en recuperar sus espacios en el ámbito legislativo, sino también en afianzar sus propuestas en temas de gobernabilidad, justicia social, empleo, seguridad y desarrollo económico, áreas que siempre han sido centrales en su programa de acción.

Este proceso de renovación interna, sin duda, es una oportunidad para que el partido recupere su fortaleza, reconstruya su imagen y, sobre todo, se adapte a los nuevos tiempos. La elección de un liderazgo femenino con un perfil renovador y con la capacidad para asumir los retos del presente y del futuro es fundamental. Tanto Elisa Maldonado como Blanca Lamas y Mayte Hernández tienen la capacidad de liderar este complejo proceso de renovación, que es esencial para devolverle al PAN la relevancia y el liderazgo que ha perdido en los últimos años. Este proceso no solo es un ejercicio democrático dentro del partido, sino también un paso hacia el futuro político de Coahuila, donde el PAN debe demostrar que, más allá de las dificultades, sigue siendo una opción viable para los ciudadanos.

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