Héctor Rivera Sylva
Hace aproximadamente 85 millones de años, durante el periodo Cretácico, el sur de lo que hoy es China era una región húmeda, atravesada por ríos y cubierta por una vegetación exuberante. En estos paisajes vivían algunos de los dinosaurios herbívoros más exitosos de todos los tiempos: los hadrosaurios, conocidos popularmente como dinosaurios de “pico de pato”.
Estos animales eran expertos en alimentarse de plantas y formaban parte fundamental de los ecosistemas terrestres de su época. Sin embargo, en el sur de China, sus restos fósiles han sido sorprendentemente escasos… hasta ahora.
Un nuevo descubrimiento realizado en la provincia de Jiangxi ha cambiado esta situación. En un estudio publicado en la revista Journal of Systematic Palaeontology, paleontólogos chinos describen una nueva especie de hadrosaurio que no solo amplía la diversidad de estos dinosaurios en Asia, sino que también aporta pistas clave sobre su origen.
El nuevo dinosaurio ha sido nombrado Gongshuilong fanwei, y representa el primer hadrosaurio identificado en esta región del sur de China. El nombre del dinosaurio refleja tanto su lugar de origen como una de sus características más distintivas. Gongshuilong combina el nombre del río Gong, cercano al sitio del hallazgo, con la palabra china “long”, que significa “dragón”, un símbolo tradicional de poder y grandeza. El nombre de la especie, fanwei, hace referencia a la peculiar forma de su cola, evocando una estructura similar a una vela.
El fósil fue encontrado en la Formación Lianhe, cerca de la ciudad de Ganzhou. Aunque los restos estaban desarticulados, es decir, los huesos no estaban en su posición original—, los investigadores lograron identificar varias partes del esqueleto que, en conjunto, permitieron reconocer que se trataba de un animal completamente nuevo.
Entre los elementos recuperados se encuentran partes del cráneo, la mandíbula, la cintura escapular y la cola. Algunos de estos huesos presentan características únicas que lo distinguen de otros hadrosaurios conocidos.
Por ejemplo, la forma de la mandíbula y de los dientes sugiere que este dinosaurio tenía un sistema de alimentación altamente especializado. Sus dientes, organizados en baterías dentales como en otros hadrosaurios, estaban adaptados para triturar plantas con gran eficiencia.
Sin embargo, uno de los rasgos más llamativos de Gongshuilong se encuentra en su cola. Las vértebras caudales muestran espinas óseas alargadas y orientadas hacia arriba y hacia atrás, formando una estructura que probablemente generaba una silueta similar a una especie de “vela”. Este detalle no solo le da un aspecto distintivo, sino que también pudo haber tenido funciones en la comunicación visual o en la regulación del cuerpo.
Desde el punto de vista evolutivo, este dinosaurio pertenece a un grupo llamado saurolofinos, dentro del cual se incluyen formas ampliamente conocidas en América del Norte. Lo interesante es que Gongshuilong se ubica cerca de la base de un subgrupo importante, lo que sugiere que estas líneas evolutivas pudieron haberse originado en Asia antes de dispersarse hacia otros continentes.
Este hallazgo fortalece la hipótesis de que algunos de los hadrosaurios más exitosos del mundo podrían tener un origen asiático, desde donde se expandieron hacia otras regiones, incluyendo Norteamérica.


