Sencillamente se acabó el año 2025, un año acelerado, lleno de muchas noticias y en la balanza política siento que hubo más sobresaltos que anuncios positivos, pero ahora sí que como dicen nuestras madres, “lo importante es que tenemos salud” y en esta ocasión haré un breve balance de lo que fue el 2025, y sobre todo lo que podemos esperar para el 2026. Primero, en nuestro país, de verdad estamos en serios problemas. Y no de ahorita, desde hace 7 años, en el manejo político e institucional, y muy a doc a la situación actual, nos estamos “descarrilando”. Y aunque pareciera que económicamente vamos bien, la realidad que se percibe en las calles, es que la inflación heredada desde la post-pandemia, ya no tuvo control, y aunque técnicamente hubo un freno, lo veo más como un congelamiento en los cielos, es decir, los precios se quedaron arriba y hoy en día una canasta básica, para muchos es inalcanzable. Pero a ver, esto es sin duda la parte oscura de este país que desmiente lo que no les gusta, y presume solo lo positivo en las tradicionales conferencias mañaneras. Claro que también hay cosas buenas, por ejemplo, la fortaleza del peso ante el dólar, y el aumento de los salarios, que han consolidado junto con los programas sociales, la erradicación notoria de la pobreza extrema. Y aunque son cifras que pudieran debatirse ampliamente, la economía va marchando bien, y aquí es donde considero que el 2026 será un año de consolidación económica. ¿Por qué comento esto?, bueno, porque como sabemos, la economía mexicana, nos agrade o no, es dependiente de la estadounidense, y considerando que el 3 de noviembre del 2026, los Estados Unidos, celebrarán sus elecciones intermedias, en donde renovarán los 435 escaños de Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado; definitivamente, Trump no puede perder poder, o al menos eso intentará y es ahí donde considero nos irá bien. ¿Exactamente cómo?, pues como lo hemos mencionado prácticamente en todo este año, las medidas arancelarias y migratorias de Trump, han generado una parálisis económica en nuestro país. Ya que los inversionistas tienen frenados muchos proyectos ante la incertidumbre. Y es una realidad que en Estados Unidos se vive una dura inflación, porque al poner aranceles a muchos productos mexicanos, quien termina pagando es su población, la misma que irá a las urnas en noviembre. Y como todo empresario, Donald Trump, sabe que si no negocia un nuevo acuerdo con México, y sobre todo rápido, se puede quedar en la lona política, sin poder y con los demócratas encima. En temas migratorios, también veo que le bajará 2 rayitas a su intensidad, ya que en primera hay mucha crítica internacional por las medidas en pleno mundial de fútbol compartido con México y Canadá, pero un tema que está presente y es donde más le duele, es que gracias a estas acciones, los americanos están gastando muchísimo más, y se habla en algunos casos hasta de un 50% más en salarios, ya que los mexicanos y latinos hacían un gran trabajo a un gran precio. Y este efecto ya lo están midiendo, y son los mismos empresarios de Estados Unidos, quienes exigen relajen las medidas, porque las cuentas ya no les están saliendo. En fin, pudiéramos hablar de muchos temas relevantes, pero de este asunto, combinado con la seguridad y sin duda el mundial de fútbol, acapararán todos los reflectores. Nosotros tenemos que seguir en la lucha, en la batalla ciudadana de informarnos, de exigir cuentas claras a los gobernantes. Cierro este espacio deseándoles a todos un feliz año nuevo, de corazón que vengan muchos más, y que este 2026, sea la consolidación de todos sus sueños.



