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Opinión, Plumas

Un nuevo titanosaurio del suroeste de Norteamérica: Utetitan zellaguymondeweyae

El Ahuizote
El Ahuizote
diciembre 22, 2025

Héctor Rivera Sylva

Durante el Cretácico Tardío, los titanosaurios, los últimos y más colosales representantes de los saurópodos, regresaron a Norteamérica después de millones de años de ausencia. Tradicionalmente, se creía que solo una especie, Alamosaurus sanjuanensis, habitó el suroeste de Estados Unidos y el norte de México durante gran parte del Maastrichtiano. Sin embargo, un nuevo estudio publicado recientemente presenta una revisión exhaustiva de este material fósil y revela que la diversidad de estos gigantes fue mucho mayor de lo que se pensaba.

La investigación, realizada por un paleontólogo estadounidense, y publicada en la revista científica Geology of the Intermountain West, propone la existencia de un nuevo género y especie, Utetitan zellaguymondeweyae, basado en restos procedentes de la Formación North Horn, en el centro de Utah. El material, que incluye un esqueleto parcial con elementos del hombro, muestra diferencias anatómicas significativas con los fósiles del Alamosaurus original de Nuevo México, particularmente en la morfología de la escápula. Estas diferencias, junto con la disparidad estratigráfica entre ambos y otros hallazgos en Texas, sustentan la separación de los especímenes en taxones distintos.

De acuerdo con el estudio, Utetitan zellaguymondeweyae pertenece a un linaje de titanosaurios que evolucionaron en semi-aislamiento en el suroeste norteamericano durante el Cretácico Tardío, posiblemente formando un “miniclado” endémico. Este grupo habría coexistido con otros saurópodos y se habría adaptado a ecosistemas variados, contrariamente a la idea previa de una sola especie dominante. Los análisis de escala de las restauraciones esqueléticas también indican que estos animales no alcanzaron los tamaños extremos que antes se les atribuían, corrigiendo estimaciones pasadas sobre su masa corporal.

El nombre del nuevo dinosaurio tiene una doble raíz significativa. El término genérico Utetitan proviene de los pueblos Ute, de Utah central en referencia al lugar donde se hallaron los fósiles y al tamaño colosal característico de los titanosaurios. El epíteto específico, zellaguymondeweyae, rinde homenaje a Zella Guymon Dewey, abuela del autor, quien nació y creció en la región de Huntington, a escasos kilómetros del sitio de hallazgo. En un gesto de homenaje y justicia simbólica, el autor decidió dedicarle el nombre de esta nueva especie, destacando además que pocas veces los dinosaurios han sido nombrados en honor a mujeres.

Utetitan zellaguymondeweyae amplía el panorama evolutivo de los titanosaurios norteamericanos y reivindica la complejidad de su diversidad durante los últimos millones de años del Cretácico. 

Al mismo tiempo, este descubrimiento enlaza la ciencia con la memoria personal, demostrando que detrás de cada fósil puede haber también una historia profundamente humana, tejida entre la tierra, la familia y el tiempo.

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