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Opinión, Plumas

Shakespeare y México

Jesús R. Cedillo
Jesús R. Cedillo
noviembre 10, 2025

Lo he escrito reiteradamente en esta saga de textos con la propuesta clara y sencilla: Todo está en William Shakespeare sabiéndolo leer. Todo está en la obra de los grandes escritores, los grandes genios de la humanidad los cuales nos dejaron de puño y letra un mundo entre real y ficticio, el cual, en su dramatismo, para desgracia hoy de nosotros y en México, se repite de manera sangrienta y atroz.

Lo he dicho antes también infinidad de veces, nos hemos acostumbrado tanto a la muerte, a los decapitados, a la sevicia, a la maldad retorcida, a los desmembrados, a las masacres casi cotidianas… que la muerte de un ser humano de manera violenta y en México, es una estadística, no un “muerto” de nombre y cuerpo real, el cual amerite ocuparse de él de manera inteligente, con preocupación genuina y una y otra vez alertando de la incapacidad del gobierno federal para contener el embate de los Cárteles del Narcotráfico y los criminales y sicarios a puños, los cuales gozan de impunidad.

Lo dijimos la ocasión anterior: “No es al morir los mendigos cuando se ve aparecer los cometas; pero los cielos mismos se inflaman para anunciar la muerte de los príncipes.” ¿Todos somos iguales señor lector? Absolutamente no. Shakespeare lo confirma en su poderosa prosa: los reyes, príncipes, políticos, intelectuales, empresarios y hoy, los narcotraficantes, a su muerte, hacen aparecer cometas en el cielo. No los pobres ni mendigos. 

La muerte, asesinato en “tiempo real” en Uruapan, Michoacán (la segunda ciudad más poblada de ese Estado en manos de criminales, nadie lo duda) de su Alcalde, el joven político Carlos Manzo, puede ser o convertirse en ese cometa, esa luz de esperanza para que caiga Morena a nivel federal y en los Estados y ciudades donde se padece su mandato político.

Otro aforismo lapidario de William Shakespeare el cual le he presentado aquí, dice a la letra: “El abuso de la grandeza existe cuando esta separa del poder el remordimiento.” Luego del asesinato del político michoacano y frente a cientos de ciudadanos que celebraban “El Día de las Velas” el pasado 1 de noviembre, la Presidenta Claudia Sheinbaum tardó al menos entre 12 y 14 horas en un pronunciamiento oficial de repudio de dicho asesinato. Sin remordimiento y sin empatía ha tratado el dramático caso que está ya dándole la vuelta al mundo.

No pocos dramas de William Shakespeare tienen y son precisamente una exploración sobre el poder político, la corrupción que se cierne sobre Reyes, Príncipes o Tiramos, y claro, el uso de la plebe, de los plebeyos (hoy la masa de palurdos y claques que votan a ciegas por Morena) como carne de cañón para estar legitimados eternamente en el poder (¿le suena lo anterior con la dupla Andrés Manuel-López Obrador y Claudia Sheinbaum?)

En corto:

#“Le pedimos que escuche, que recapacite, que nos atienda”, le espetó en un video una de tantas veces el Alcalde independiente hoy asesinado por criminales, Carlos Manzo, a la Presidenta Sheinbaum. Nunca le hizo caso.  

#Hace como tres meses, el hoy emblema de tal vez un movimiento de talla nacional, Carlos Manzo, dijo: “Vamos a defender Uruapan, si es necesario, con la vida.” Y pagó su libertad y enjundia precisamente con su vida. 

#Un personaje de un drama shakesperiano al escuchar al Rey, aspirante a Tirano, hablar de la gente culta del país, dice aterrado: “Llaman orugas traidoras a todos los sabios, letrados, cortesanos y caballeros, y se proponen darles muerte.” Si usted no está a favor de Morena y Sheinbaum, sin duda, es una “oruga traidora.” Carlos Manzo lo era. Fue asesinado.  

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