Fíjense que hace unos días vi un video en redes sociales, de esos orgánicos que hace la ciudadanía con la cámara de su celular, sin mucha edición, pero que dejan pensando a uno sobre la realidad que estamos viviendo en México.
Dicho video detallaba el precio de la gasolina en Canadá, que anda por ahí de los 15 pesos, obviamente ya con la conversión, mientras que en México nada más no baja de los 24 pesos por litro y hablando obviamente de «la verde».
En ese mismo video, se incluye la versión de otro paisano, pero este en Estados Unidos que informa que la gasolina ahí anda ya con la convertida, en aproximadamente 12 o 13 pesos por litro.
Es decir y en sencillas palabras, México tiene la gasolina más cara de toda Norteamérica, así de fuerte y así de fea la cosa.
Y si vamos desmenuzando, la cosa se pone peor si analizamos que en materia de seguridad, infraestructura, salud, medicamentos, economía y muchas cosas más, estamos de la patada.
Y este asunto de que México tiene la gasolina más cara de Norteamérica y con ello, de las más caras del mundo entero, me hizo pensar en otro comentario viral, que en tono de queja, señala que para ser mexicano, se ocupa muchísimo dinero, porque aquí están los servicios, y los impuestos más agresivos del mundo.
Y en el contexto de la cuesta de enero, en donde todo parece ser más difícil, el gobierno es cuando más se ensaña con los contribuyentes.
Por ejemplo, otro dato que me dejó frío y no tanto por las temperadas invernales, fue que derivado de un tecnicismo del Sistema de Administración Tributaria, es decir, el SAT de Claudia Sheinbaum, todos los seguros privados, subirán al menos un 20 por ciento.
Y si, particularmente he sido testigo de este abuso propiciado desde el gobierno que dice procurar a su gente.
Lo he venido diciendo, pero la «4T», está desesperada por más recursos, y ahora apretó a las aseguradoras y esto significará un aumento que pegará en los bolsillos de sus beneficiarios.
Aquí la reflexión que debemos hacernos, es si es justo pagar la gasolina más cara del planeta, los seguros privados más caros, tener la inflación más severa que en Estados Unidos, mientras que el gobierno no hace su trabajo y como lo hemos dicho, solo saben regalar limosnas para crecer electoralmente.
Es una lástima lo que sucede en México. Es una pena que estemos en esta situación. Veía hace unos días las declaraciones del Secretario de Hacienda, de que pedirán aún más deuda, para poder enfrentar los gastos del año.
Créanme que esto va a acabar muy mal, lo decía hace unos días, pero México ya dio oficialmente los mismos pasos que Venezuela.
En el rubro que indiquen y en la zona del país que me digan, las cosas están complicadas. Y no quiero sonar negativo, pero tenemos que unirnos, cerrar filas y alzar la voz, porque las cosas pintan escalofriantes.
Me da la impresión que la «4T» quiere a una población fregada o jodida -disculpen la expresión-, para que con sus dádivas, sean los únicos que en lo visible sean los que apoyen.
Dios quiera se reivindique la cosa, porque esto puede acabar como película de terror.



