Usted ya se sabe de memoria la siguiente frase, la cual he repetido una y otra vez en mis escritos en los diversos medios de comunicación en el país donde reciben mis textos. Quien primero lo olfateó en el ambiente fue el mejor reportero del mundo, John Lee Anderson, quien, en el 2010 en una entrevista de banqueta, lo dejó en letra redonda en Zacatecas (tierra de Morena, tierra de narcotraficantes, de criminales y tierra ya perdida en este momento).
Su cita la cual usted ya sabe de repaso es la siguiente: “Ustedes los periodistas mexicanos tienen que averiguar qué es lo que enmascara a la sociedad mexicana para encerrar en su seno tanta violencia… no es posible que tanta violencia y que criminales tan sádicos, tan imaginativamente sádicos hayan surgido de pronto en el panorama mexicano. Algo esconde la sociedad mexicana que lo fue incubando durante años y años.”
El lenguaje para mí, es fundamental: es lo que me hace humano. Nada más. Hay gente que dice que un delfín piensa y es más inteligente que un humano. Lo respeto. Es una pendejada. Hay gente que asegura que los nidos de hormigas y su organización, son ejemplo de inteligencia y mejor que la humana. Una pendejada. Hay gente que piensa que su perro escucha su nombre y… hace caso. Puf. Lo bien cierto, lo único que nos hace humanos es la palabra. Hablada y mejor, escrita.
Por lo anterior, el lenguaje es jerga, folclore nacional, pero los criminales lo hicieron suyo y todos lo usan. Sin pensar, claro. Y ejemplo de ello es ese género llamado “Narcocorridos.” ¿Ha usted le gusta el muy mexicano pozole? Imagino sí: hay variantes, pero la más común es maíz mexicano con carne de puerco. Pero hoy hacer un “pozole” significa tirar un cadáver de un ser humano en un tambo (bidón) con ácido muriático, cal y otros químicos, para desaparecer dicho cadáver…
¿Esto es México? Sí, desgraciadamente, esto y no otra cosa es el país el cual va a recibir algunos partidos de un Mundial de Soccer el cual esperemos, no se convierta en una masacre más. En un país ya sin espasmo alguno con este tipo de eventos criminales. ¿Le suenan los siguientes conceptos? “Enteipado”, “Encajuelado”, “Ensabanado”, “Encobijado”, “Encostalado”, “Entambado”… ya todo mundo lo sabe y lo escucha en sus dispositivos móviles. Un artista plástico, Oscar García en año pretérito impactó en París, Francia con una instalación de una mesa donde había cocaína y cannabis simulados…. En el mundo real, pues es diario y real.
En corto:
#La normalización y trivialización de la violencia en México, la cual desgraciadamente, a nadie asusta: “Hallan en fosa clandestina a 2 jóvenes desaparecidos.” Ruth Valle de 19 años y Antonio García de 18 años. En Chilpancingo, Guerrero. 22 de abril. “Matan a ex reina de belleza en la ciudad de México.” 21 de abril. Ese día, tres feminicidios en menos de 24 horas.
# “Localizan a docente asesinado en Michoacán”, “Acribillan a taxista y a Biker en Culiacán. Dos cuerpos abandonados en la carretera…” Todo esto en Culiacán, Sinaloa. Pero, diario y sin pausa, a lo largo de toda le República Mexicana, lo anterior se repite. Y nadie se escandaliza ya…
Es tal la “normalización” de la violencia no sólo en México, sino en el mundo, que Donald Trump un día te declara la guerra (Irán)… y al siguiente unilateralmente dice, ya no hay guerra. Sí, el poder de los fuertes y los vencedores.


