25 de agosto de 2026 | USD: 16.95 MXN |
Saltillo: 25 °C
Publicidad
Opinión, Plumas

La Estafa

Jesús Alvarado
Jesús Alvarado
agosto 24, 2026

Para que exista una estafa debe haber algo que el estafador desea. Dinero, un bien inmueble, incluso el amor desmedido —que en la realidad no lo sería—, así como incluso sencillamente querer pertenecer a un círculo social.

Un sinfín de numerarias de la estafa, de acuerdo con su categoría en su razón de ser. Estafa por compraventa, fraude por transferencia bancaria, suplantación de identidad, telefónica o por redes sociales, inversiones y, como lo señalábamos antes, incluso amorosa.

Sencillamente, es uno de los oficios —no legales— más viejos en la historia del mundo.

De acuerdo con la ley de cada país, tiene su categoría, así como su penalidad. La amorosa solo rompe el corazón, salvo que desencadene una historia de despojo de bienes financieros e inmuebles.

Hay una triste realidad; con esas palabras lo describe un servidor. Más allá de la modalidad, normalmente la estafa implica un engaño o aprovechamiento del error de una persona, que provoca que esta realice un acto que le causa un perjuicio patrimonial y genera un beneficio para el responsable o para un tercero.

En los errores de las personas —falta de conocimiento— es donde el estafador centra su atención, donde existe justamente una oportunidad para que la autoridad en la materia haga frente.

No solo la policía o fiscalía, en cualquiera de sus ramas, debe actuar. Por ejemplo, si existen estafas bancarias, son justamente las instituciones financieras quienes también deben crear seguridad para sus usuarios, mediante campañas y candados que eviten pérdidas financieras.

Por mi actividad laboral veo todo tipo de delitos. A raíz de cierta lectura, un libro que estoy por terminar, es que mi atención se ha concentrado en dicho arte, porque lo es.

Para quien es la víctima, es un delito, un sentimiento de tristeza y nostalgia.

Hay quienes incluso, y pronto analizaremos casos, han decidido quitarse la vida, no solo por la quiebra económica en la que han quedado, sino por la vergüenza de la forma en que muchos de ellos cayeron.

Porque el fraude está en todos los niveles sociales. Desde “busque la bolita por aquí y por allá, usted gana todo o pierde todo si la encuentra”, hasta el arte de estafar a toda una familia millonaria o a los grandes accionistas.

El fraude también evoluciona. Los delincuentes dedicados a este giro lo hacen conforme la tecnología avanza.

Leer dicho libro me ha abierto un hambre por aprender del tema y poder compartir lo que voy descubriendo.

La evolución del fraude puede entenderse como el cambio de sus métodos a lo largo del tiempo, desde engaños directos y presenciales hasta esquemas digitales cada vez más sofisticados.

También debemos evolucionar como sociedad y aprender a defendernos de los defraudadores. Aprender a prevenir. Y dar armas a la autoridad para hacer justicia en el tema.

EL REMATE

Para quienes han sido estafados en el amor, solo queda darle la vuelta a la página. Queda ser valientes y creer que aún existe una oportunidad.

Queda ir al psicólogo. Porque hay que aprender y aceptar que necesitamos apoyo.

Ir al psicólogo es importante porque cuidar la salud mental es tan válido como cuidar la salud física. No es necesario estar pasando por una crisis grave para buscar ayuda.

Publicidad
Publicidad

Comentarios

Notas de Interés

Opinión, Pluma Invitada