Héctor Rivera Sylva
Durante el Triásico Tardío, hace aproximadamente entre 237 y 201 millones de años, los ecosistemas terrestres del supercontinente Pangea experimentaron una profunda transformación. En este periodo surgieron y comenzaron a diversificarse tres grandes linajes que dominarían la Tierra durante millones de años: los antepasados de los mamíferos, el grupo que incluye a los cocodrilos y los dinosaurios.
En América del Sur, los principales registros de este momento clave en la historia de la vida provienen de los yacimientos de Ischigualasto y Paraná, en Argentina y Brasil respectivamente. Sin embargo, un nuevo hallazgo en el noroeste argentino ha ampliado significativamente el mapa de esta etapa evolutiva.
Un equipo de paleontólogos argentinos describió una nueva localidad fósil en la Cuenca de la Precordillera Norte, en la Quebrada Santo Domingo, provincia de San Juan, donde se descubrió un esqueleto casi completo de un dinosaurio primitivo al que nombraron Huayracursor jaguensis, una nueva especie y género de saurópodomorfo (grupo que incluye a los futuros gigantes de cuello largo), y cuyo nombre combina el quechua huayra (“viento”) y el latín cursor (“corredor”).
Este dinosaurio se distingue de sus parientes más antiguos por presentar un cuerpo de mayor tamaño y un cuello notablemente más largo. Este rasgo, producto de la elongación de las vértebras del cuello, marca un punto intermedio entre los saurópodos tempranos más antiguos y los más evolucionados que ya mostraban cuerpos más robustos y cuellos mucho más desarrollados.
Además del nuevo dinosaurio, el yacimiento de Santo Domingo contiene fósiles de otros animales como los rincosaurios (reptiles herbívoros con picos en forma de papagayo), los cinodontes (parientes cercanos de los mamíferos) y los etosaurios (reptiles acorazados relacionados con los cocodrilos primitivos). Este conjunto de especies, ayuda a reconstruir cómo era el ecosistema terrestre del momento: una comunidad diversa de herbívoros y carnívoros que convivían en ambientes cálidos y estacionales.



