21 de abril de 2026 | USD: 17.32 MXN |
Saltillo: 14 °C
Publicidad
Opinión, Plumas

Fe, magia, superstición…

Jesús R. Cedillo
Jesús R. Cedillo
abril 20, 2026

Este ya no es mi mundo y no deseo que lo sea. Ni me quiero adaptar a él. Gracias a Dios (ya metí un elemento del título de este texto) soy viejo y no me queda mucho de vida sobre la tierra. ¿Cómo saberlo? ¿Ir con magos y chamanes para que estos vean mi futuro? Creo ya lo vio, ya puse todos los elementos para la discusión.

¿Por qué hoy todo mundo cree en magos, dioses, chamanes; santiguarse con un limón, ¿por qué creer en agua bendita o barrarse con huevo, yerbajos y ajo y no creer en lo básico y primario? ¿Qué es lo básico y primario? Cruzar las calles por las esquinas. Esperar la luz del semáforo, conducir con prudencia y siempre a la defensiva.

Lo anterior viene a cuento por lo siguiente: siempre al año hay una bendición de cascos de los motociclistas los cuales circulan como grupos o pertenecen a comunidades afines. No pocas ocasiones luego de la bendición de cascos por curas católicos… varios de ellos mueren en accidentes fatales. ¿Qué falló: el cura y su agua bendita o la pericia o impericia de los conductores?

Caray, habitamos la ignorancia por un motivo: el mundo se ha podrido debido a Internet y las redes sociales. Para mí no hay duda. Hoy, cuando todo mundo tiene a un click de distancia el mundo entero, hay más ignorancia que nunca. Lo vamos a probar someramente a reserva de dedicarle un tríptico a este tema, el cual es muy bueno.

En un fin de semana trágico para los motociclistas, seis de ellos murieron en accidentes fatales del 9 de abril al 12 de abril. Profesionistas, mujeres y jóvenes perdieron la vida. Sin duda, una tragedia. Tragedias que tal vez y sólo tal vez se podían haber evitado no con agua bendita en sus cascos y motocicletas, sino con sentido común, pericia y medir el peligro.

Habitamos el mundo negro de la superchería e ignorancia. Un estudio de la UNAM estima que hay más de 30 mil brujos en México. El investigador Elio Masferrer Kan, antropólogo, deja caer una cifra de espanto: hay 100 brujos por cada 3,500 ciudadanos. Más leña al fuego del debate sobre amuletos y hechicería: según la última Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México, elaborada por Conacyt y el INEGI (cuando estos funcionaban, ahora con Morena los tienen inutilizados), 83.6% de los mexicanos reconocen confiar más en la fe y “poco en la ciencia.” 

En corto: 

#En la encuesta, 57.5% de los mexicanos considera que “debido a sus conocimientos, los investigadores científicos tienen un poder que los hace peligrosos.” Dijo el intelectual en su momento, quien fue Papa, aunque luego renunció a hablar con Dios, Ratzinger: “La trampa (de los magos y hechiceros) se tiende con promesas, a través de una experiencia de poder, de alegrías, de satisfacción…” Es decir, la satisfacción inmediata en épocas de “comunicación en tiempo real.”

# ¿Por qué o para qué creer en agua bendita para los cascos? No lo sé. Cada quién elegirá su tótem, dios o dioses o deidades a adorar e imitar, para ello tenemos alrededor de 2750 dioses creados por nosotros mismos y debidamente registrados en el orbe. De tragedia en tragedia, los bellacos motonetos no piensan en su vida. Ni les importa, no a todos. Así de sencillo.

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Comentarios

Notas de Interés

Opinión, Pluma Invitada