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Falsas Deducciones

Jesús Alvarado
Jesús Alvarado
agosto 25, 2025

Una total mentira, un falso análisis. Así calificó el análisis realizado por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) sobre incrementar en un 20 por ciento el precio de los refrescos con el objetivo de reducir su consumo y evitar mediante esta medida obesidad en las personas.
Si así fuera el caso, los narcóticos dejarían de consumirse hace mucho tiempo. El precio de la cocaína o de esas drogas exóticas que los precios andan por las nubes no hacen que el consumo baje.
Al final del día, el refresco también es una droga que te crea esa adición de un consumo cotidiano.
No nos vayamos tan lejos como dicen en el rancho. Hoy en día los precios de la Coca Cola han escalado tanto, que en una comparativa el costo de un garrafón de agua de 20 litros es inferior al del refresco con una cantidad tan solo de 3 litros.
Y aún así, el refresco sigue siendo un líquido consumido a gran escala.
Mire usted. En México, el consumo de Coca-Cola es muy alto, siendo el país que más refrescos consume en el mundo. Se estima que cada mexicano consume un promedio de 163 litros de refresco al año, lo que equivale a aproximadamente 462 latas.
La obesidad va más allá de dejar de consumir refresco. Tiene que ver con una cultura alimentaria con la que no contamos.
Hoy, la llamada comida chatarra está prohibida dentro de los centros educativos -principalmente en los de educación básica-, aunque basta con que salga de su horario escolar, cruce la calle y en la primer tienda de abarrotes como de una cadena de supermercados encuentre una gran cantidad de frituras.
Otro dato para que vea porque somos un país de gordos. En México, el consumo de frituras es bastante alto, con un promedio de 7.8 kilos de papas fritas por persona al año. Las frituras de maíz son las más populares, representando el 58% de las preferencias, seguidas por las papas fritas (29%) y las botanas de harina de trigo (4%).
Otro aspecto. Comer chatarra hasta cierto punto es barato comparado con la comida saludable. El fácil acceso, el precio relativamente bajo y la variedad de presentaciones atractivas contribuyen a la popularidad de las frituras. 
Hay que cambiar el chip. Para ello hay que hacerlo desde el sistema educativo. Cambiando la mecánica alimenticia desde el hogar.
Tampoco tenemos la cultura del ejercicio. En el país estar inscrito en un centro deportivo como gimnasio puede ir de acuerdo a la zona desde los $400 hasta los 3 mil 500 mensuales; aunque esta cultura no ha despegado del todo en el país.
En el territorio azteca, una gran parte de la población adulta, alrededor del 70%, padece sobrepeso u obesidad, según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT). Esto convierte a México en uno de los países con mayor prevalencia de obesidad en el mundo, tanto en adultos como en niño.


EL REMATE
Tenga cuidado con los productos milagrosos para bajar de peso. No ponga en riesgo su salud. Las dietas milagro son aquellas cuyo propósito es generar una rápida pérdida de peso con la ley del mínimo esfuerzo. Estas dietas suelen eliminar un grupo concreto de alimentos, o también pueden estar basadas en uno sólo (dieta de la piña, dieta de la sandía), privándonos muchas veces de nutrientes esenciales que necesitamos en nuestro día a día.
En conclusión, no hay recetas mágicas para la pérdida de peso. El sobrepeso se combate con una alimentación equilibrada y un plan regular de ejercicio físico, y no como proponen las dietas milagro.

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