Para mi desgracia, no fui a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. De hecho, tengo varios años sin asistir. Y caray, me duele en el alma, porque su servidor asistió al menos los primeros 15 años seguidos desde su fundación. Es decir, fui como vendedor de libros, como escritor, como presentador de libros, como reportero, como poeta… de hecho, cuando leí mi poesía, me presenté en el stand de… Tamaulipas. No de Coahuila. De hecho, Coahuila nunca tiene stand y su Universidad es inexistente allá. Nada qué ofrecer la Autónoma de Coahuila bajo el torpe liderazgo del infante Octavio Pimentel. En fin. Nada nuevo.
No fui a la FIL de Guadalajara, pero he leído y como siempre, todas las reseñas al respecto. Me ha llamado la atención la siguiente moda: mujeres y poder. Es decir, esta engañifa que es una moda mundial: las mujeres deben de tener el poder y deben de acceder a él por un solo motivo: son muchas y ya lo merecen. Lo que eso signifique.
Hubo tres encuentros de algo que llamaron “Mujeres en el poder: el rumbo de México.” usted puede rastrear toda la información tanto en videos, reseñas, y claro, buen periodismo que dio cuenta de ello. Participaron mujeres del arte, la política y la literatura. Pero no deja de ser “curioso”, es un eufemismo, que esta actualidad, esta engañifa que todo mundo se traga, sencillamente no va a ningún lugar por un sencillo motivo: hay mujeres brillantes, inteligentes y no se necesitan comparar con un varón, simplemente ellas son. Pero, una gran masa de entes enfurecidos (no mujeres ni hembras, sino “elles”, lo que eso signifique) hoy dominan el panorama político porque es socialmente correcto. Sólo eso.
Habitamos la tiranía de la corrección política. Ya no hay raza, género, ni sexualidad definida. Hoy las mujeres se hacen víctimas, se creen víctimas, venden eso: ser víctimas. ¿De qué? De todo. El victimizarse, el sufrimiento histórico (lo que eso signifique), ellas hoy lo están capitalizando y de qué forma. Ser víctima, ser mujer lesbiana o varón o pertenecer a todas las cosas sexuales posibles (no sé cómo decirlo), acarrea logros y aceptación.
El mundo está loco. Las masas están locas. Los entes (ni mujer ni varón ni cosa) están enloquecidos. La verdad, este ya no es mi mundo. Estimado lector ¿Usted nació de hombre y mujer, de mamá y papá? Yo sí. Hasta hace al menos dos lustros, bueno digamos tres, uno nacía hombre o mujer. Así de sencillo. Es decir, biología, cromosomas y ADN. Pero ahora, no. Ahora dicen los entes enfurecidos, no los puedes limitar, ellos eligen su sexo, que puede ser intercambiable en toda su vida. Puf.
En corto:
#“Cuando yo era niño, el gran debate era cómo derrocar a la Unión Soviética. Hoy nos dicen que el gran debate gira en torno a quién debe de usar cada cuarto de baño. Esto nos distrae de los problemas reales…“La frase es de un norteamericano, activista y gay, Peter Thiel. Cuando lo dijo, le cayeron a palos.
#Hoy, justo hoy, cuando la libertad, las libertades están en su mejor momento (es un eufemismo) las mujeres “empoderadas” (¿alguien sabe qué significa semejante pendejada?), el feminismo en estado crudo tiene una especie de misandria: odio a los hombres. Y lo dejan ver. Ellas y nadie más se hacen odiar. En fin.



