Por definición, apostar es el compromiso basado en el azar. Pero existe otra, la personal para proyectos. El personal en tus finanzas, familia y laboral.
Esa apuesta por un proyecto municipal, estatal o del país. O como decían o siguen diciendo en el barrio, ¿a qué le tiramos?
Muchas veces me he hecho esa pregunta. ¿A qué le tira México?
Si nos comparamos con los norteamericanos -los gringos, diría mi sobrino- siempre le apuestan a la grandeza, a la superioridad mundial. Podrán cambiar de acuerdo al partido que gobierne la formula, pero el objetivo siempre es el mismo. Dominar al mundo.
En nuestro país cada sexenio cambian la formula, pero no hay objetivo, o por lo menos esa es mi percepción y con quienes platico en mis diferentes círculos.
Y si definimos percepción como la manera en que interpretamos ciertas acciones, en lo personal interpreto que este país no tiene un carajo de idea de que hacer como nación.
Si nos vamos a la historia, el único que ha tenido un proyecto real y con resultados a lo propuesto, fue el llamado Dictador Porfirio Díaz. Si, en sus múltiples años se modernizo el país con la construcción de caminos terrestres y de vías del ferrocarril. Después nos peleamos de su llamada tiranía y pobreza en el país, porque eso es para otra columna.
Fuera de él, los demás han llegado con proyectos medianos a corto plazo. Desde recuperemos las empresas del estado. Ahora vendamos las empresas y luego volvamos a recuperarlas. El cuento de nunca acabar de nuevo.
Falta amor por este país. Vamos a los Estados Unidos o a Europa – de acuerdo a las posibilidades de quienes tienen la oportunidad de viajar- y nos comportamos muy diferente que en nuestro país, como si la educación personal cambiara por tan solo salir del territorio mexicano. Otra vez, el cuento de nunca acabar.
EL REMEMATE
En columnas pasadas he hablado de la captación de inversión extranjera. Vayamos a los datos. En el primer trimestre del 2025 se registró una entrada de 21,373 millones de dólares a México por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED).
La Banca Múltiple, Fabricación de Automóviles y Camiones, Minería e Industria de las Bebidas, en ese orden, son los sectores que mayor recurso captan.



