Mucho se ha hablado de que México dejó de enviarle al gobierno cubano petróleo regalado por las intensas presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Y muchos lo celebran, principalmente la oposición, otros, como los fans e integrantes de la 4T, señalan que Cuba necesita ayuda y hasta acusan que Peña Nieto y Calderón también lo hacían.
Si, así como lo escucha, los fieles seguidores de López Obrador, han llegado a igualarse con las épocas priistas y panistas, con tal de justificar su deseo de seguir apoyando al régimen de Díaz Canel.
Personalmente, ¿qué opino de este asunto?, pues resulta muy sencillo; creo que cualquier país es libre de apoyar a quien quiera, siempre y cuando existan las condiciones y sobre todo que, en su país su gente viva de lo mejor.
Como ejemplo, Estados Unidos siempre ha apoyado al estado de Israel, y me hace sentido porque además de ser grandes amigos diplomáticos, juegan los mismos intereses geopolíticos, y sobre todo, los estadounidenses viven cómodamente bien.
México actualmente no puede darse ese lujo, al margen de si Trump haya tomado o no esta decisión de prohibir el apoyo a Cuba.
Hoy en día hay crisis, la pobreza no cesa, los hospitales siguen cayéndose, la crisis del sarampión se dio por un mal presupuesto en el sector salud, y una pésima estrategia en la aplicación de las vacunas.
Nuestra gasolina es la más cara de Norteamérica, ya que mientras en Estados Unidos el litro ronda entre los 13 y 15 pesos, aquí anda en los 25 por los pesados impuestos que pone el gobierno.
La inseguridad sigue a galope, alcaldes mueren, alcaldes son detenidos, siguen los desaparecidos, en otro tema, las carreteras y las escuelas se están cayendo, baches por todos lados y los recortes a los estados y ayuntamientos continúan.
Mientras que Claudia Sheinbaum y su gobierno, preocupados por apoyar a Cuba.
Platicaba con un amigo médico y dijo algo que me hace mucho sentido, no está mal apoyar cuando hay alguna crisis humanitaria, pero así a lo loco, es una tragedia para nuestro pueblo.
No concibo como apoyar a un país cuando en lo local estamos a nada de caer en el terrorismo fiscal.
Porque ya todos notamos que el gobierno federal está siendo cada vez más agresivo para recabar dinero a través de los impuestos y del temido SAT.
Firmemente creo en que no puedes exprimir a tu pueblo, a aquellos que generan la riqueza nacional, para regalarla.
Es como si en casa, pidiera a todos una parte de su salario, para regalarlo a un vecino que me cae muy bien. Perdón, pero así no son las cosas.
Cosa opuesta si fuéramos una potencia mundial y Cuba fuera un aliado estratégico, sin duda sería otro cantar.
Sonará muy imperialista, pero hay que cerrar filas con Estados Unidos, obviamente tratando de sacar ventaja y sacar cuanto antes el nuevo acuerdo comercial, porque la crisis ya empezó a sentirse.
Llegó el momento de despertar, de ser fríos y de dejar el idealismo a un lado. Primero lo primero, y primero nuestra gente.



