El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este lunes su postura hacia México al afirmar que no está satisfecho con los resultados del combate al narcotráfico y que mantiene abierta la posibilidad de ordenar ataques contra cárteles en territorio mexicano.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario fue cuestionado sobre si consideraría aprobar operaciones militares directas en México. Su respuesta fue tajante: “¿Autorizaría ataques para frenar las drogas? Por mí está bien. No digo que lo vaya a hacer, pero estaría orgulloso de hacerlo”.
Trump señaló que su gobierno sostiene conversaciones con autoridades mexicanas y que éstas “saben” cuál es su postura frente a la crisis de drogas, la cual —según afirmó— ha provocado la muerte de cientos de miles de estadounidenses.
Las declaraciones representan un giro en el tono del presidente estadounidense, quien en meses anteriores había elogiado a la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, por mantener una cooperación estrecha con Washington en materia de seguridad y combate al crimen organizado.
El mensaje del presidente se dio en medio de la operación “Lanza del Sur”, una estrategia militar desplegada por Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico para atacar a grupos que califica como “narcoterroristas”. Desde septiembre, operaciones navales estadounidenses han destruido embarcaciones cerca de Venezuela y Colombia, provocando la muerte de más de 70 individuos señalados de actividades delictivas.
En esa misma conferencia, Trump también afirmó que no descarta una intervención militar en Venezuela y que está dispuesto a conversar con el presidente Nicolás Maduro, aunque reiteró que su prioridad es “encargarse de Venezuela”.
Las advertencias del mandatario aumentan la tensión regional y abren un nuevo capítulo en la política de seguridad de Estados Unidos hacia Latinoamérica.



