Este lunes, empleados del Poder Judicial en México iniciaron un paro indefinido de labores con el objetivo de detener el avance de la reforma judicial promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador. La reforma, que entre otras medidas propone la elección de jueces y magistrados por voto popular, ha generado un amplio rechazo entre los trabajadores del sector.
En al menos 16 estados del país, empleados judiciales llevaron a cabo cierres simbólicos de las sedes del Poder Judicial, argumentando que la reforma no solo vulneraría sus derechos laborales, sino que también afectaría la carrera judicial en su conjunto.
La Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación anunció que sus miembros se unirán al paro a partir de este miércoles, luego de que la propuesta fuera aprobada por una mayoría significativa en una votación interna.
Por su parte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación suspendió la sesión de ministros programada para este martes, informando que los ministros sostendrían una reunión privada sin ofrecer más detalles al respecto.
Reforma “anticorrupción”, según el gobierno
Durante su conferencia matutina, el presidente López Obrador defendió la reforma, asegurando que no afecta a los trabajadores y que está orientada a combatir la corrupción y eliminar privilegios. Sin embargo, sus declaraciones no han aplacado las críticas de quienes ven en la reforma una amenaza a la independencia judicial.
Este paro se produce en un contexto en el que el bloque oficialista ha preparado un proyecto de dictamen de la reforma que se discutirá en la próxima Legislatura, a partir del 1 de septiembre. Entre los cambios propuestos, destaca la reducción del mandato de jueces y magistrados a 12 años, elegidos por voto directo, en lugar de los 15 años actuales.
Otro punto controvertido es la eliminación del sistema meritocrático que regula los ascensos en la carrera judicial, lo que permitiría que una persona con solo un título en Derecho y poca experiencia pueda ser elegida como juez si obtiene la mayoría de los votos.
Detalles de la reforma
La iniciativa plantea que para aspirar a un cargo de juez o magistrado, se debe ser ciudadano mexicano por nacimiento, tener al menos 35 años de edad para ser magistrado y 30 años para juez de Distrito, y contar con un título en Derecho con una antigüedad mínima de cinco años, entre otros requisitos.
El presidente López Obrador, quien concluye su mandato el próximo 30 de septiembre, ha criticado en varias ocasiones al Poder Judicial, señalando la presencia de corrupción entre jueces y magistrados. La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, ha expresado su apoyo a la reforma, la cual incluye la creación de un tribunal de disciplina judicial para evaluar el desempeño de los jueces.
La oposición ha pedido que la reforma se implemente de manera gradual, para no comprometer la independencia y autonomía del Poder Judicial en México. La comisión legislativa encargada discutirá el proyecto de dictamen este 22 de agosto, con la intención de enviarlo a la nueva Legislatura en septiembre.


