La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “una buena llamada” la conversación que sostuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y celebró el acuerdo alcanzado para extender por 90 días el periodo de negociaciones comerciales entre ambos países.
La mandataria mexicana aseguró que no se hicieron concesiones adicionales por parte de México y destacó que esta prórroga abre una ventana de oportunidad para lograr un acuerdo duradero, basado en el diálogo y el respeto mutuo.
Durante este periodo se mantendrán vigentes los aranceles actuales, entre ellos el 25 % a productos como automóviles y fentanilo, así como el 50 % a insumos como acero, aluminio y cobre. México, por su parte, buscará eliminar barreras no arancelarias como parte de los compromisos asumidos.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, consideró que esta decisión coloca a México en una posición estratégica, con ventajas comparables a las que gozan otras potencias como China. Subrayó además que el plazo de 90 días representa un marco valioso para consolidar el comercio bilateral en términos más favorables.
Funcionarios de alto nivel de ambos gobiernos participaron en la llamada, lo que muestra la relevancia que tiene el tema para ambas naciones en un contexto de creciente tensión comercial.



