La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación en el Senado de la reforma que reduce la jornada laboral a 40 horas semanales y adelantó que su implementación será progresiva hasta el año 2030.
La mandataria explicó que la modificación es resultado de un acuerdo entre representantes sindicales y el sector empresarial, tras un proceso de diálogo y negociación. De acuerdo con lo previsto, la disminución de horas se aplicará de manera escalonada: cada año se recortarán dos horas hasta alcanzar el nuevo límite semanal.
Sheinbaum subrayó que este cambio responde a una demanda histórica de los trabajadores y aseguró que la reducción no afectará el salario. Es decir, los empleados mantendrán el mismo ingreso pese a trabajar menos horas.
Asimismo, destacó que la medida se acompaña del incremento al salario mínimo aprobado para este año, lo que, dijo, fortalece el poder adquisitivo de las y los trabajadores.
La presidenta reiteró que la reforma busca mejorar las condiciones laborales en el país sin comprometer la estabilidad económica, y afirmó que el proceso de transición permitirá una adaptación ordenada para empresas y empleados.



