El próximo Mundial de futbol traerá consigo efectos mixtos para la economía mexicana. Así lo anticipan analistas de Banamex, quienes advierten que el torneo internacional generará un aumento temporal en los precios durante el verano, aunque también provocará un modesto impulso a la actividad económica del país.
De acuerdo con el análisis del banco, la celebración del evento elevará el costo de vida en algunos rubros clave, principalmente en servicios relacionados con el turismo. Hoteles, restaurantes y transporte aéreo registrarían incrementos por la alta demanda de visitantes nacionales y extranjeros que asistirán a los partidos.
Banamex estima que estas presiones provocarían un aumento adicional de 0.36 puntos porcentuales en la inflación durante el verano, lo que llevaría la inflación anual acumulada a un nivel cercano al 4.2%, impactando el poder adquisitivo de los consumidores.
No obstante, el informe también destaca un efecto positivo. Los 13 encuentros que se disputarán en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey atraerán a miles de aficionados, lo que generará un flujo adicional de gasto en hospedaje, alimentos, bebidas y transporte local.
Esta derrama económica, aunque limitada, contribuiría a fortalecer el crecimiento económico en un contexto de desaceleración. Banamex calcula que el Mundial aportará alrededor de 0.1 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto (PIB) de 2026, cuya expansión total se estima actualmente en 1.6%.
El Mundial de futbol se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio y será organizado de manera conjunta por México, Canadá y Estados Unidos, país que concentrará la mayor cantidad de partidos del torneo.



