El gobierno mexicano reiteró que no asumirá el papel de tercer país seguro frente a las deportaciones masivas anunciadas por Donald Trump, quien asumirá la presidencia en enero de 2025. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, afirmó que México solo recibirá a connacionales y destacó una estrategia para garantizar sus derechos y apoyo al regresar.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el país está listo para atender a los repatriados. Activistas en Estados Unidos han advertido sobre las graves consecuencias humanitarias y económicas de estas deportaciones masivas.



