El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que México negociará con Estados Unidos un ajuste a los aranceles aplicados a los vehículos pesados fabricados en el país, los cuales incorporan alrededor del 60 % de autopartes estadounidenses.
Ebrard consideró que el trato actual de Washington “viola” el T-MEC, por lo que el tema será una prioridad en la revisión del tratado prevista para 2026. Explicó que se buscará aplicar un sistema de descuentos similar al de los vehículos ligeros, con una tasa efectiva menor al 10 %.
El funcionario se refirió al tema tras presentar, junto con la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, el “Acuerdo sobre Condiciones Ambientales en la Importación de Vehículos Usados”, que prohíbe la entrada de unidades diésel con más de 10 años de antigüedad y peso superior a 3 mil 857 kilogramos.
Bárcena señaló que, aunque los vehículos diésel representan solo 5 % de la flota nacional, generan 61 % de los contaminantes. Ebrard añadió que con la nueva regulación se espera reducir significativamente la importación de unidades altamente contaminantes para 2026.



