El Gobierno de México puso en marcha un plan de medidas preventivas ante la llegada de una tormenta invernal que podría provocar bajas temperaturas severas en el sur de Estados Unidos y el norte del país, con posibles efectos en el suministro y el precio del gas natural.
La Secretaría de Energía y la Comisión Federal de Electricidad informaron que las acciones buscan evitar afectaciones al sistema eléctrico nacional y reducir riesgos operativos derivados de interrupciones en la entrega de gas o de la volatilidad de los precios internacionales. La CFE indicó que dispone de más de 28 mil megavatios de capacidad de generación que no dependen del gas natural, suficientes para garantizar el abasto eléctrico.
Asimismo, la empresa cuenta con dos terminales de regasificación de gas natural licuado con capacidad para abastecer hasta 350 mil metros cúbicos, y activó un Grupo Directivo de Atención de Emergencias que permanece en sesión permanente para dar seguimiento a la contingencia.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que estas medidas responden a experiencias previas, como la tormenta invernal de 2021 en Texas, y advirtió que la dependencia del gas estadounidense implica riesgos de aumento de precios y de disponibilidad del combustible.




