Al cumplirse un año del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, el periodista Carlos Loret de Mola sostiene que la relación bilateral ha colocado a la presidenta Claudia Sheinbaum en una posición de constante desgaste frente a Washington.
En su columna Historias de Reportero, el analista plantea que, durante este periodo, Trump ha logrado imponer su agenda mediante presiones políticas, económicas y discursivas, al grado de debilitar la narrativa y la estrategia heredada de la Cuarta Transformación. A su juicio, la soberanía que defiende el actual gobierno mexicano se ha quedado en el discurso, sin reflejo real en los hechos.
Loret considera que uno de los golpes más relevantes ha sido el abandono de la política de “abrazos, no balazos”, emblema del sexenio anterior, lo que implicaría un reconocimiento implícito de su fracaso. El segundo impacto, señala, ha sido la pérdida del control del relato político, obligando al gobierno mexicano a reaccionar constantemente a los movimientos y declaraciones de Trump.
Según el columnista, el presidente estadounidense ha mantenido a Sheinbaum en jaque al alternar elogios personales con descalificaciones políticas, además de utilizar amenazas comerciales, migratorias y de seguridad como mecanismos de presión.
Aunque reconoce que el gobierno mexicano ha rechazado públicamente la presencia de fuerzas estadounidenses en territorio nacional y ha negado presiones para procesar a políticos vinculados al narcotráfico, Loret advierte que las exigencias de Washington continúan aumentando y que el margen de maniobra de México sigue reduciéndose.




