La justicia española aprobó enviar a México a un sacerdote originario de Zaragoza, identificado como Ramón L.E., señalado por presuntos abusos sexuales contra tres niñas en un albergue de Jalisco, donde realizaba labores misioneras en 2022.
Las autoridades mexicanas lo reclamaron después de que las menores, de entre 10 y 13 años, lo acusaran de realizarles tocamientos durante supuestas confesiones en espacios donde las aislaba. Una de las víctimas aseguró que las agresiones comenzaron cuando tenía nueve años.
El religioso fue detenido en marzo de este año tras una alerta de Interpol, aunque quedó en libertad provisional con medidas cautelares. Durante el proceso, negó los señalamientos y rechazó su entrega, pero la Fiscalía española mantuvo su apoyo a la extradición.
La Audiencia Nacional determinó que el sacerdote deberá ser juzgado en México, donde se concentran las pruebas y las víctimas, descartando la posibilidad de que el proceso se lleve a cabo por videoconferencia.




