Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse de manera directa sobre el presunto freno al envío de un cargamento de petróleo mexicano a Cuba, luego de que se difundiera que la operación habría sido detenida en medio de presiones del gobierno de Estados Unidos.
Al ser cuestionada por reporteros sobre una publicación de la agencia Bloomberg, que señala que Petróleos Mexicanos (Pemex) suspendió un traslado programado para mediados de enero, la mandataria se limitó a subrayar que las decisiones operativas corresponden a la empresa productiva del Estado.
“Pemex toma sus propias decisiones”, respondió Sheinbaum, al insistir en que cualquier envío de crudo a la isla se realiza bajo criterios soberanos y, en algunos casos, con un enfoque humanitario.
La presidenta reiteró que Cuba enfrenta una situación de desabasto energético derivada del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y defendió la cooperación de México con la isla como un acto de solidaridad, sin entrar en detalles sobre fechas, volúmenes o condiciones de posibles envíos.
Ante la insistencia de la prensa para que confirmara o desmintiera la información publicada por Bloomberg, Sheinbaum evitó aclararlo y se limitó a señalar que este tipo de decisiones se toman “en el momento que sea necesario”, ya sea por Pemex o por el propio gobierno federal, dependiendo de las circunstancias.
La información sobre el presunto freno al cargamento se da luego de que, días atrás, la agencia Reuters revelara que el gobierno mexicano analizaba la continuidad de los envíos de petróleo a Cuba, ante preocupaciones internas sobre posibles represalias comerciales o diplomáticas por parte de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump.
Hasta el momento, ni Pemex ni el gobierno federal han emitido una postura oficial que confirme la cancelación definitiva del envío.




