El año 2025 estuvo marcado por una escalada de violencia política en México, luego de que al menos siete presidentes municipales fueran asesinados en distintos ataques armados registrados en varias entidades del país.
Los homicidios se concentraron principalmente en Guerrero, Michoacán, Hidalgo y Oaxaca, estados donde la inseguridad y los ataques contra autoridades locales se han vuelto recurrentes. Los crímenes ocurrieron en emboscadas, atentados directos y agresiones en espacios públicos, evidenciando el alto nivel de riesgo que enfrentan los funcionarios municipales.
Uno de los casos que más conmoción generó fue el de Carlos Manzo Rodríguez, alcalde independiente de Uruapan, Michoacán, quien perdió la vida el 1 de noviembre, durante un ataque perpetrado en la plaza principal mientras se desarrollaba un evento público. Tras el homicidio, nueve personas fueron detenidas y su esposa asumió el cargo como presidenta municipal.
La primera víctima del año fue Mario Hernández García, edil de Santiago Amoltepec, Oaxaca, quien murió tras una emboscada cuando transitaba por carretera. En Guerrero, el alcalde de Metlatónoc, Isaías Rojas Ramírez, falleció a consecuencia de un ataque armado ocurrido en la Autopista del Sol.
Michoacán fue la entidad con más casos registrados. Además del asesinato de Manzo, fueron ultimados Salvador Bastida García, junto con uno de sus escoltas, y Martha Laura Mendoza Mendoza, alcaldesa de Tepalcatepec, quien fue atacada junto a su esposo frente a su domicilio.
En Hidalgo, se reportó el homicidio del alcalde de Pisaflores, Miguel Bahena Solórzano, hecho que fue condenado por su partido político, el cual exigió justicia y castigo a los responsables.
Estos hechos reflejan un panorama alarmante para la democracia local en México, donde la violencia continúa cobrando la vida de autoridades municipales y profundiza la preocupación por la seguridad y gobernabilidad en diversas regiones del país.




