En Nuevo León, un enfrentamiento armado entre fuerzas de seguridad y un grupo de sicarios dejó 11 muertos este miércoles, informaron las autoridades del estado. Un hombre fue detenido y se incautaron varias armas y vehículos. La acción formó parte de un operativo de las fuerzas del orden en respuesta a un ataque previo a una comandancia local. Tras patrullajes, se localizó un convoy armado en el municipio de Los Ramones, lo que resultó en un tiroteo. El detenido, de 30 años, portaba vestimenta camuflada, un arma larga y equipo táctico.
Este incidente es uno más en la serie de enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y grupos ligados a los cárteles del narcotráfico, que continúan siendo un problema persistente en México. Desde 2006, la violencia relacionada con el crimen organizado ha provocado más de 450,000 asesinatos y alrededor de 100,000 desaparecidos, según cifras oficiales. En paralelo, disputas internas entre cárteles en otros estados, como Sinaloa, también han dejado un saldo significativo de muertos en lo que va del mes.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, próximo a dejar el cargo, ha impulsado su polémica estrategia de “abrazos, no balazos”, enfocada en combatir las causas de la violencia, como la pobreza, en lugar de enfrentar militarmente a los cárteles.



