A sus 11 años, Fátima Cadena no solo ha conquistado una corona, ha confirmado que los sueños que nacen en la infancia pueden convertirse en metas reales cuando hay disciplina, pasión y el respaldo de la familia.
Recientemente fue coronada como Pequeña Estrella México, luego de representar a Coahuila en el certamen nacional realizado en Poza Rica, Veracruz. Hoy se prepara para un nuevo reto: representar a México en Portugal en la competencia internacional.
En entrevista, acompañada por su director Jesús Peña, nos comparte cómo comenzó todo y lo que significa para ella esta experiencia.
Fátima, estás viviendo una etapa muy especial. ¿Cómo te sientes?
Me siento súper feliz y muy emocionada. La verdad es algo que soñé desde chiquita y ahora verlo hecho realidad es muy bonito.
Cuéntanos, ¿cómo empezó tu historia en el modelaje?
Empecé formalmente a los 5 años en JM Modelos, pero desde los 4 ya participaba en expos infantiles. Siempre me gustó la moda, los tacones, la ropa bonita. Me metía al cuarto de mi mamá y me ponía sus zapatos, me divertía mucho. También veía modelos en la televisión y soñaba con ser como ellas. Desde ahí supe que quería dedicarme a esto.
Lo que comenzó como un juego infantil pronto se convirtió en preparación constante: pasarelas, sesiones fotográficas, clases y disciplina.
Jesús, ¿qué representa este logro para Fátima?
Hace unos días Fátima se coronó como Pequeña Estrella México en la categoría Lido. Ella representó a Coahuila y ganó el certamen nacional. Eso ya es muy importante, pero ahora el compromiso es mayor porque representará a todo México en el internacional en Portugal.
Para nosotros como agencia es un orgullo enorme, porque conocemos su trayectoria desde pequeña. No es un sueño impuesto, es un sueño que nació en ella.
Fátima, ¿cómo te ha apoyado tu mamá?
Mi mamá siempre me ha apoyado en todo. Nunca me ha frenado. Me ha llevado a clases de baile, de oratoria, de modelaje. Siempre ha estado conmigo, apoyándome en cada paso.
Jesús lo resume con claridad:
En el caso de Fátima, su mamá le ha dado alas. A veces pasa que los papás quieren cumplir sus sueños a través de los hijos, pero aquí es diferente. Fátima tiene iniciativa, tiene actitud, tiene disciplina. Nosotros solo buscamos darle la plataforma adecuada para que crezca.
La experiencia nacional: disciplina y amistades
El certamen nacional se realizó en Veracruz, reuniendo participantes de distintos estados como Nuevo León, Quintana Roo y el propio estado anfitrión.
Fátima, ¿cómo viviste esa experiencia?
Yo pensé que iba a ser diferente, pero me sentí muy acogida por todas. Hice muchas amigas y me divertí mucho. No es solo un certamen de belleza, también es de talento y carisma. Conviví mucho con las demás niñas y fue una experiencia muy bonita.
Jesús añade que detrás del escenario hay una rutina exigente:
Las niñas se levantaban desde las seis de la mañana para maquillaje, peinado, ensayos, desayunos y actividades. Es una competencia integral donde se evalúa disciplina, actitud, talento y desempeño escénico. Es un evento muy cuidado, algo que tranquiliza mucho a las familias.
Fátima, ¿cómo te estás preparando para el internacional?
Estoy practicando más mi modelaje y pasarela, haciendo más sesiones de fotos y tomando clases de oratoria y baile. Quiero dar lo mejor de mí representando a México.
En el certamen internacional no solo se evaluará imagen. También habrá prueba de talento y desempeño escénico, lo que exige preparación integral.
¿Qué significa para ti representar a México?
Se siente súper emocionante y muy orgulloso. No es algo muy común para una niña de mi edad y es una experiencia que siempre voy a llevar conmigo.
En este tipo de competencias, el apoyo en redes sociales también influye.
Jesús explica que las interacciones, comentarios y reacciones en las páginas oficiales del certamen suman puntos importantes. Las cuentas donde se puede apoyar son:
- Pequeña Estrella Coahuila
- Pequeña Estrella México
- Certamen Internacional All Star
Fátima también invita a seguirla en Instagram, donde comparte su preparación rumbo a Portugal.
Para Jesús Peña, este proyecto marca una nueva etapa dentro de la agencia, ya que tradicionalmente trabajaban con jóvenes mayores de 15 años, pero ahora abren formalmente una plataforma para niñas que desde temprana edad muestran interés y talento.
Cuando llegó el proyecto de Pequeña Estrella México, vi una oportunidad real para catapultar a niñas que ya vienen preparándose desde pequeñas. Fátima es un ejemplo claro de que cuando hay disciplina, apoyo familiar y una estructura profesional, los sueños pueden crecer de forma sana y segura.
Fátima Cadena no solo ganó una corona. Ganó confianza, experiencia, amistades y una meta más grande por conquistar.
Hoy, con apenas 11 años, se prepara para subir a un escenario internacional llevando consigo el nombre de Coahuila y de México. Y aunque Portugal será el próximo destino, su historia demuestra que los sueños empiezan mucho antes… a veces, con unos tacones prestados en el cuarto de mamá.



