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La Entrevista

EXPO COAHUILA: El espacio que Saltillo necesitaba

El Ahuizote
El Ahuizote
septiembre 7, 2026

En los últimos años, la capital de Coahuila se ha consolidado como uno de los principales motores económicos del norte del país. Su industria crece, llegan nuevas inversiones, aumenta la actividad empresarial y la ciudad gana presencia como destino para quienes buscan hacer negocios, asistir a eventos o conocer una región que combina tradición y modernidad.

Pero ese crecimiento también puso sobre la mesa una necesidad: contar con infraestructura a la altura de lo que Saltillo representa.

Un lugar capaz de recibir grandes conciertos, convenciones, exposiciones, encuentros empresariales, eventos deportivos y espectáculos nacionales e internacionales.

Esa pieza comienza a tomar forma en los terrenos de la antigua Feria de Saltillo.

Se llama Expo Coahuila.

Más que un nuevo recinto, el proyecto plantea una transformación en la manera en que Saltillo puede recibir visitantes, organizar grandes acontecimientos y proyectar hacia México y el extranjero una parte de lo que es Coahuila.

La obra, impulsada por el gobernador Manolo Jiménez Salinas como uno de sus compromisos de campaña, registra ya un avance del 91 por ciento y contempla una inversión superior a los 270 millones de pesos, de acuerdo con la información proporcionada por el Gobierno estatal el 2 de septiembre de 2026.

La primera etapa está prevista para entregarse en octubre, justo a tiempo para recibir Expo Rodeo Saltillo 2026.

Y con ello comenzará una nueva historia para la ciudad.

Mucho más que un centro de convenciones

Desde su concepción, Expo Coahuila fue pensada para ir más allá de un edificio destinado únicamente a exposiciones.

El proyecto reúne diferentes espacios que permiten imaginar un calendario permanente de actividades: desde una convención empresarial hasta un concierto; desde un festival gastronómico hasta una exposición ecuestre; desde una cata de vinos hasta un espectáculo de gran formato.

La idea es que el visitante pueda encontrar diferentes experiencias dentro de un mismo complejo.

Y ahí está una de las principales fortalezas del proyecto. Expo Coahuila no pretende solamente traer gente a Saltillo. Pretende que esa gente se quede.

Que llegue para un concierto y conozca la ciudad. Que asista a una convención y consuma en sus restaurantes. Que visite un festival y aproveche para recorrer la región. Que un expositor encuentre oportunidades de negocio y, al mismo tiempo, descubra el potencial turístico de Coahuila. Porque detrás de cada evento hay una cadena económica que se mueve.

Hoteles, restaurantes, comercios, transporte, servicios, proveedores, operadores turísticos y trabajadores forman parte de ese movimiento.

Por eso, la apuesta tiene una dimensión que va mucho más allá de los metros cuadrados construidos.

Un recorrido por Coahuila

Una de las características más interesantes del proyecto es que busca incorporar elementos de la identidad regional dentro de su propia arquitectura de experiencias.

El recorrido comienza en el Distrito Vaquero, concebido como un espacio de bienvenida donde convergen luces, música, restaurantes, bares, comercios, taquillas y servicios médicos. Es la puerta de entrada a un complejo que busca tener actividad antes, durante y después de cada evento.

Después aparece la Plaza de las Estrellas, un espacio destinado a reconocer las tradiciones que forman parte de la identidad norteña. La charrería, el rodeo, la tradición taurina y la música tendrán aquí un lugar para ser recordados y reconocidos mediante exhibiciones, placas y homenajes. Es una manera de decir que la modernidad no necesariamente implica dejar atrás las raíces. Al contrario: puede convertirse en una plataforma para mostrarlas.

Donde la parrilla también cuenta historias

La Explanada 38 estará dedicada a competencias de parrilleros y festivales gastronómicos, pero su vocación será mucho más amplia. El espacio podrá recibir exposiciones artesanales, ferias, cine al aire libre, actividades familiares y eventos de promoción de marcas.

Es uno de esos espacios que pueden mantener vivo el complejo incluso cuando no haya un concierto o una gran convención. Y es también una oportunidad para convertir la gastronomía en una experiencia turística.

Rodeo, caballos y tradición

En el Domo Norte, la tradición ecuestre tendrá su propio escenario. El espacio está diseñado para recibir rodeos semiprofesionales y exposiciones ecuestres, pero también podrá convertirse en sede de kermeses, posadas, fiestas infantiles y eventos corporativos y sociales. La versatilidad es una de las características que atraviesan todo el proyecto. Un mismo complejo puede cambiar de personalidad dependiendo del evento. Y esa capacidad de adaptación es precisamente lo que permite pensar en Expo Coahuila como infraestructura para todo el año, no como un espacio que funcione solamente durante determinadas temporadas.

El vino como experiencia

Coahuila tiene otra historia que contar: la del vino. El Wine Garden Food Court está pensado para convertirse en un espacio dedicado a la cultura vitivinícola de la región, con catas, maridajes y experiencias enoturísticas. La propuesta conecta el nuevo complejo con uno de los sectores que más potencial tienen para el turismo de experiencias en el estado. Aquí, una visita a Expo Coahuila podría convertirse también en una puerta hacia los viñedos, la gastronomía y los productos que forman parte de la identidad de Coahuila.

Cuando llegue la música

Y entonces estará el espectáculo. El Teatro del Pueblo, una gran velaría equipada con escenario, tendrá capacidad para recibir conciertos, espectáculos masivos y presentaciones culturales.

La intención es que Saltillo pueda ampliar considerablemente su oferta de entretenimiento y contar con un espacio preparado para recibir artistas y producciones de gran escala. Pero el corazón del proyecto estará en otro punto.

Forum: el gran escenario

El Forum será uno de los grandes protagonistas de Expo Coahuila. Se trata de un espacio techado y multifuncional diseñado para convenciones, exposiciones, conciertos, eventos deportivos y actividades culturales. Su capacidad podrá ir de 6 mil a 12 mil personas, dependiendo de la configuración.

La documentación del proyecto contempla además 40 palcos regulares, un palco VIP y alrededor de 800 cajones de estacionamiento.

Con ello, Saltillo contará con un recinto diseñado específicamente para eventos de gran formato, una infraestructura que puede ampliar las posibilidades de la ciudad para competir por espectáculos, convenciones y encuentros que requieren una capacidad mayor.

No se trata solamente de tener un lugar donde ocurran eventos. Se trata de tener las condiciones para atraerlos.

El Pabellón Sarape

La identidad de Coahuila vuelve a aparecer en el Pabellón Sarape, una macroterraza de dos niveles y completamente configurable. Su diseño permitirá albergar ferias comerciales, showrooms, food halls, bares, terrazas VIP, talleres, conferencias y diferentes tipos de eventos. El nombre tampoco es casual. El sarape forma parte del imaginario cultural de Saltillo y convierte un elemento tradicional en el nombre de un espacio pensado para el futuro.

Villas del Desierto

La experiencia se completa con Villas del Desierto, un espacio abierto destinado a juegos mecánicos y áreas comerciales. Con ello, Expo Coahuila amplía todavía más su público potencial. Familias, empresarios, turistas, aficionados al rodeo, amantes de la gastronomía, asistentes a conciertos y participantes de convenciones podrán encontrar distintas razones para visitar el complejo.

Una obra que nació de un compromiso

Expo Coahuila no apareció de un día para otro. El proyecto fue presentado por el gobernador Manolo Jiménez Salinas durante el arranque del Rodeo Saltillo 2025, cuando planteó la creación de un nuevo Centro de Convenciones en los terrenos de la Feria de Saltillo. Desde entonces, la propuesta comenzó a convertirse en obra.

Para Jiménez Salinas, el proyecto representa el cumplimiento de uno de sus compromisos de campaña, pero también una apuesta por la competitividad de Saltillo. Durante una de sus supervisiones, el gobernador ha señalado que el objetivo es contar con un espacio de talla nacional e internacional que permita atraer conciertos, espectáculos, convenciones y grandes eventos a la capital de Coahuila.

La supervisión más reciente, realizada el 2 de septiembre junto al alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, y al jefe de Gabinete y Proyectos Estratégicos, Blas Flores González, permitió constatar que la obra se encuentra en su recta final de la primera etapa. El avance reportado: 91 por ciento.

El efecto que no se ve en los planos

Las grandes obras suelen medirse en inversión, metros cuadrados, capacidad y fechas de entrega. Pero su verdadero impacto comienza cuando las puertas se abren. El valor de Expo Coahuila estará también en aquello que no aparece en los planos: los visitantes que llegarán a Saltillo, las habitaciones de hotel que serán ocupadas, los restaurantes que recibirán clientes, los empleos temporales y permanentes que generarán los eventos, los proveedores locales que tendrán nuevas oportunidades y los negocios que podrán surgir alrededor de una agenda cada vez más amplia.

Una convención puede significar cientos o miles de visitantes. Un concierto puede atraer público de otras ciudades. Un festival gastronómico puede convertirse en una escapada de fin de semana. Una exposición empresarial puede abrir la puerta a nuevos contactos comerciales. Y todos ellos tienen algo en común: dinamizan la ciudad.

Por eso, Expo Coahuila puede convertirse en una pieza estratégica para el turismo y la economía de la Región Sureste.

Saltillo, listo para recibir más

Durante años, Saltillo ha construido buena parte de su fortaleza alrededor de la industria. Ahora tiene la oportunidad de sumar otra dimensión a su vocación económica: convertirse también en una ciudad capaz de recibir grandes acontecimientos.

Expo Coahuila puede ayudar a cambiar esa ecuación. No sustituye lo que Saltillo ya es. Lo complementa.

Una ciudad industrial que también recibe conciertos.

Una capital empresarial que organiza convenciones.

Una ciudad moderna que presume sus tradiciones.

Un destino de negocios que puede convertirse también en destino turístico.

Y un estado que puede utilizar su cultura, su gastronomía, sus vinos, su música y sus tradiciones como parte de una experiencia integral.

Una nueva puerta para Coahuila

Cuando Expo Coahuila abra completamente sus puertas, Saltillo tendrá algo más que un nuevo espacio para eventos. Tendrá una nueva herramienta para competir. La apuesta de Manolo Jiménez parte de una idea sencilla, pero ambiciosa: si Coahuila quiere seguir creciendo, necesita infraestructura que acompañe ese crecimiento. Y si Saltillo quiere mirar hacia los grandes eventos nacionales e internacionales, necesita un lugar donde puedan suceder.

Expo Coahuila busca ser ese lugar, un complejo donde puedan convivir el rodeo y los congresos, la parrilla y los negocios, el vino y la música, las tradiciones norteñas y los grandes espectáculos. Un espacio que mira hacia adelante sin perder de vista de dónde viene.

Porque quizá la mejor manera de explicar lo que representa Expo Coahuila sea precisamente esa: Saltillo ya había crecido lo suficiente. Ahora necesitaba un lugar a la altura de todo lo que estaba por venir.

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