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La Entrevista

Armando Guadiana Jr.: trabajo, visión y pasión por el vino desde las alturas de Coahuila

El Ahuizote
El Ahuizote
marzo 23, 2026

Con una agenda llena de proyectos y una visión empresarial que abraza la tradición familiar, Armando Guadiana Jr. compartió en entrevista parte de su historia, sus aprendizajes y la pasión que hoy lo mantiene enfocado en uno de sus proyectos más importantes: el desarrollo vitivinícola en Coahuila.

En una charla amena, el joven empresario habló de la herencia de esfuerzo que recibió de sus padres, del crecimiento de su viñedo en el Cañón de los Lirios, de su gusto por la actividad ecuestre y de la importancia de innovar sin perder de vista los valores familiares.

¿Cómo te defines en esta etapa de tu vida?

Me considero una persona muy enfocada en el trabajo, en seguir construyendo y en honrar la cultura del esfuerzo que me inculcó mi padre, don Armando Guadiana Tijerina. Más allá de cualquier bien material, creo que lo más valioso que puede dejar un padre son los valores, la disciplina, la constancia y el ejemplo. También mi madre ha sido un ejemplo de trabajo incansable, y eso sin duda me inspira todos los días.

Te vemos involucrado en muchos sectores: vino, agricultura, minería, bienes raíces y desarrollo ecuestre. ¿A qué hora duermes?

La verdad es que todo parte de esa formación que recibí en casa. Desde pequeño entendí que para todo hay tiempo: para estudiar, para trabajar, para convivir con los amigos y también para disfrutar lo que uno hace. Mi papá me fue guiando poco a poco, siempre insistiendo en que estudiara y me preparara. Esa disciplina hoy me permite atender distintos proyectos y disfrutar cada uno de ellos.

¿Qué proyecto te apasiona más en este momento?

Sin duda, el tema vitivinícola. Estamos trabajando en el Cañón de los Lirios, en la sierra de Arteaga, con una marca que se llama Vinos de Guadiana. Es un proyecto que me entusiasma mucho porque combina naturaleza, tradición, trabajo de campo y una visión de largo plazo. Tenemos tres etiquetas insignia: un Pinot Noir, que es mi favorito; un ensamble de Cabernet Franc y Merlot; y recientemente lanzamos un rosado, que aporta frescura a nuestra propuesta.

¿Cómo nació este viñedo?

El proyecto comenzó entre 2008 y 2009 como un campo experimental de aproximadamente dos hectáreas y media o tres, donde se probaron distintas cepas, tanto de vinos tintos como blancos, para ver cuáles se adaptaban mejor a la región. Con el apoyo del enólogo español José Trillo, que ha sido pieza clave en este proceso, se fue dando forma al proyecto. Ya en 2019 se plantaron nuevas cepas y actualmente contamos con Pinot Noir, Cabernet Franc y Merlot.

¿Qué representa para ustedes llevar sus vinos a Bruselas?

Es una gran oportunidad y también una gran responsabilidad. Hace apenas unos días enviamos nuestras botellas a Bruselas para participar en uno de los concursos más importantes a nivel mundial. Van las tres etiquetas, y eso para nosotros es muy significativo porque representa la posibilidad de poner a Coahuila en el mapa internacional del vino. Ya hemos tenido buenas calificaciones en México y España, incluso medalla de oro dentro del top de vinos mexicanos, así que esperamos que este concurso nos dé todavía más proyección.

¿Qué tiene de especial producir vino en Arteaga?

Tiene muchísimo valor, porque hablamos de vinos de altura. Nuestro viñedo está a casi 2 mil 400 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en una experiencia muy particular dentro de la vitivinicultura de Coahuila. Eso influye no solo en el cultivo, sino en las características del vino. Además, el entorno natural del Cañón de los Lirios hace que la visita sea algo muy especial.

Además del vino, también está presente la actividad ecuestre. ¿Cómo se integra al proyecto?

Es una parte muy bonita y muy personal para mí. Mi papá me acercó al mundo de los caballos desde los tres años, llevándome a cabalgatas y enseñándome a disfrutar esa tradición. Hoy, dentro del viñedo, hemos integrado también la experiencia ecuestre. Incluso, todas las crías que nacen en el rancho llevan nombres inspirados en uvas, ya sean tintas o blancas, según sus características. Cuando la gente visita el lugar y conoce estas historias, se lleva una experiencia muy completa, diferente y muy entrañable.

También tienen producción agrícola, ¿verdad?

Sí, originalmente la huerta es de manzana. Tenemos alrededor de 50 hectáreas de manzana Golden, que se distribuyen en el mercado nacional, principalmente a ciudades como Monterrey y Ciudad de México. La diversificación del rancho fue una visión que inició mi padre, y a partir de ahí se fueron incorporando otras áreas, como el viñedo y el tema ecuestre.

¿Cómo pueden visitar el viñedo quienes estén interesados?

Estamos abiertos al público de miércoles a domingo, de 11 de la mañana a 5 de la tarde, en el Cañón de los Lirios. Tenemos tres modalidades: el recorrido, la cata o ambas. El tour dura alrededor de una hora y media, dependiendo de la opción elegida. Queremos que la gente viva una experiencia completa, no solo en torno al vino, sino también a la naturaleza, los caballos y la historia del lugar.

¿Cuáles son los costos de la experiencia?

El recorrido tiene un costo de 250 pesos, y el paquete de tour con cata cuesta 800 pesos. Este último incluye una tabla de quesos y charcutería, además de la degustación de nuestros tres vinos. Además, quienes deseen quedarse más tiempo pueden adquirir las botellas directamente en el viñedo.

¿Qué viene próximamente para este proyecto?

Estamos por abrir un restaurante dentro del viñedo, probablemente entre abril y mayo, junto con un chef muy reconocido de Saltillo. La idea es combinar la cultura ecuestre, la enología y la gastronomía de Coahuila en un solo espacio. Queremos que la visita se convierta en una experiencia integral.

Tus vinos ya se pueden encontrar en distintos puntos de la ciudad. ¿Dónde están disponibles?

Sí, ya estamos en varios restaurantes y puntos de distribución en Saltillo. Por ejemplo, en Brava, La Barrica, Casa del Vino, Don Artemio y otros espacios de la ciudad. Poco a poco hemos ido abriendo camino para que más personas conozcan y prueben nuestros vinos.

A tus 25 años, ¿qué mensaje le darías a los jóvenes que te ven como alguien que ya está construyendo un camino importante?

Les diría que no basta con recibir un legado, hay que hacerlo crecer. A nuestra generación le toca aportar nuevas ideas, innovar sobre lo que ya se hizo bien y no conformarse con lo que le toca. Hay que trabajar, prepararse y entender que todo lo que vale la pena exige compromiso. El apellido puede abrir una puerta, pero el esfuerzo es lo que realmente te sostiene.

¿Te interesa la política, como parte de una familia tan conocida en ese ámbito?

Me gusta hablar en público y desde pequeño me ha interesado participar, pero creo que en la familia alguien tenía que tomar la parte empresarial. Hoy me siento más cómodo desde esta trinchera, apoyando como empresario y activista social, sin tintes políticos. Por supuesto, respaldo a mi hermana con todo el corazón, porque es mi familia y porque sé el esfuerzo que está haciendo, pero personalmente hoy mi enfoque está en el trabajo empresarial y en seguir aportando desde ahí.

¿Dónde puede seguirte la gente en redes sociales y conocer más del proyecto?

En mis redes personales me pueden encontrar como Armando Body TM en Instagram y Facebook. Y en el tema del vino, estamos como Vinos de Guadiana, para que la gente pueda conocer más del proyecto, visitarnos y, por supuesto, probar nuestros vinos.

Una historia de esfuerzo y visión

Armando Guadiana Jr. representa a una nueva generación de empresarios que buscan innovar sin dejar de lado sus raíces. Con disciplina, pasión por el campo y una clara apuesta por el vino de altura, hoy impulsa un proyecto que no solo promueve la calidad de los productos coahuilenses, sino que también fortalece la identidad de una región que sigue ganando prestigio en el mapa vitivinícola nacional e internacional.

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