Donald Trump rechazó nuevamente los llamados a establecer mayores controles sobre la inteligencia artificial y afirmó que su propia presidencia representa una salvaguarda suficiente para evitar riesgos relacionados con esta tecnología.
El mandatario estadounidense publicó este lunes en Truth Social que la IA únicamente necesita como mecanismo de seguridad a un presidente “fuerte e inteligente”, en referencia a su propia administración.
Trump también calificó como una “conspiración enfermiza” las advertencias sobre los posibles peligros del desarrollo acelerado de la inteligencia artificial y sostuvo que cualquier intento de frenar al sector podría favorecer a China.
Sus declaraciones se produjeron después de que Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidiera reducir el ritmo de desarrollo de los sistemas más avanzados y establecer nuevas medidas de seguridad ante posibles escenarios de riesgo.
La postura de Amodei ha recibido respaldo de figuras como Sam Altman, Elon Musk y Demis Hassabis, quienes han participado en el creciente debate sobre la necesidad de establecer mecanismos de supervisión para la IA.
Trump, por su parte, defendió las medidas que su gobierno ya aplica sobre la industria y aseguró que Estados Unidos cuenta con herramientas legales y regulatorias suficientes para actuar ante posibles abusos.
El enfrentamiento evidencia la creciente disputa sobre el futuro de la inteligencia artificial en Estados Unidos: mientras parte de la industria pide mayores salvaguardas, Trump sostiene que imponer nuevas restricciones podría poner en riesgo el liderazgo tecnológico estadounidense frente a China.



