Rusia seguirá enviando petróleo a Cuba, a pesar de las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre posibles sanciones a los países que abastezcan energéticamente a la isla. Así lo afirmó el embajador ruso en La Habana, Viktor Coronelli, al señalar que el suministro de crudo es una práctica sostenida en los últimos años y que Moscú prevé mantenerla.
Las declaraciones del diplomático ocurren en un contexto de creciente tensión internacional, luego de que Washington calificara a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para su seguridad nacional y advirtiera sobre la imposición de aranceles a naciones que continúen enviando hidrocarburos al país caribeño.
En días recientes, México también reiteró su postura de mantener el apoyo energético y humanitario a Cuba. El canciller Juan Ramón de la Fuente sostuvo que el país continuará brindando ayuda donde sea necesaria, mientras que Pemex confirmó que existe un contrato comercial vigente desde 2023 para el suministro de petróleo a la isla, el cual representa una fracción mínima de la producción y ventas de la empresa.
Actualmente, Cuba enfrenta una severa crisis energética. El país requiere alrededor de 110 mil barriles diarios de crudo, gran parte de los cuales provienen de aliados como Venezuela, Rusia y México. Las restricciones impulsadas por Estados Unidos han impactado directamente en el abasto de combustible, provocando apagones prolongados y un aumento en los costos de alimentos y transporte, incluso en La Habana.
Pese a este escenario, Moscú dejó claro que no modificará su postura y continuará respaldando a Cuba en materia energética.



