Un estudio elaborado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) reveló que las redadas realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) provocaron pérdidas estimadas en 3.16 millones de dólares para negocios ubicados en zonas de mayoría latina de la ciudad.
La investigación señala que los comercios registraron una importante disminución en el flujo de clientes, además de una caída en las ventas que obligó a muchos establecimientos a reducir horarios o cerrar temporalmente. También se reportó ausentismo laboral debido al temor generado por los operativos migratorios.
El informe advierte que, un año después de las redadas, numerosos negocios continúan enfrentando dificultades económicas y altos niveles de estrés entre sus propietarios, quienes aún resienten las consecuencias de las acciones de control migratorio.



