La organización internacional PETA solicitó que el mono japonés conocido como Punch sea trasladado a un santuario especializado, al considerar que el ejemplar presenta afectaciones emocionales derivadas del cautiverio en el Zoológico de Ichikawa.
El primate, que se hizo viral por aferrarse a un peluche dentro de su recinto, fue rechazado por su madre tras nacer y desde entonces es criado por cuidadores. Para la organización, este comportamiento refleja carencias propias del aislamiento y la falta de convivencia en un entorno natural.
El zoológico, por su parte, ha señalado que los episodios recientes difundidos en redes —donde se observa interacción brusca con otros macacos— forman parte de dinámicas habituales de socialización. Entretanto, el debate sobre su bienestar continúa.




