La Organización de las Naciones Unidas reconoció oficialmente la existencia de una hambruna en la Franja de Gaza, donde más de medio millón de personas enfrentan condiciones extremas de hambre, miseria y riesgo de muerte tras casi dos años de guerra.
El informe fue emitido por un grupo independiente de seguridad alimentaria respaldado por la ONU, que alertó que la situación más crítica se concentra en el norte del enclave, particularmente en Ciudad de Gaza, zona donde vive alrededor de un millón de personas y sobre la cual Israel prepara una nueva ofensiva militar. El documento advierte que entre mediados de agosto y finales de septiembre de 2025 se espera un agravamiento de la crisis, con la expansión de la hambruna hacia el centro y el sur del territorio.
El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, sostuvo desde Ginebra que el hambre se ha convertido en un arma de guerra dentro del conflicto entre Israel y Hamás. “Estamos ante una tragedia anunciada, que pudo evitarse. Es un hambre usada como castigo, sostenida por la indiferencia y la complicidad”, expresó.
Fletcher añadió que lo más alarmante es que esta crisis ocurre a pocos metros de la ayuda alimentaria, bloqueada en la frontera del lado israelí, lo que agrava aún más el sufrimiento de la población civ


