Al menos nueve personas han perdido la vida en Rusia durante la última semana a causa del desprendimiento de nieve y fragmentos de hielo desde los techos de edificios, informó el Ministerio de Emergencias.
De acuerdo con datos oficiales difundidos por la agencia estatal TASS, en más de 60 incidentes registrados en 25 regiones del país se reportaron 24 personas afectadas, de las cuales nueve fallecieron. Las autoridades señalaron que las condiciones meteorológicas adversas han impactado a 32 entidades federales.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Moscú, donde un hombre y un menor murieron tras el colapso de placas de nieve acumuladas en lo alto de una construcción. El accidente se produjo luego de un aumento repentino en las temperaturas, que debilitó las capas de hielo formadas tras las intensas nevadas y la prolongada ola de frío que afectó al país en enero.
En la capital rusa, la acumulación de nieve alcanzó hasta 62 centímetros en algunas zonas durante el mes pasado, situación que también se replicó en otras regiones.
Ante las nuevas precipitaciones, las autoridades moscovitas activaron la alerta amarilla por nevadas y advirtieron sobre una próxima caída de temperaturas. Además, recomendaron a la población evitar transitar cerca de edificaciones con acumulación de nieve y árboles que puedan representar riesgo.
Los servicios de emergencia continúan monitoreando la situación, mientras cuadrillas trabajan en la remoción de nieve para prevenir nuevos accidentes.




