Nicolás Maduro compareció este lunes ante una corte federal en Nueva York, donde se declaró no culpable de los cargos de “narcoterrorismo” que le imputa la justicia de Estados Unidos. En la misma audiencia, su esposa, Cilia Flores, también rechazó las acusaciones en su contra por presunto tráfico de cocaína.
La diligencia judicial se llevó a cabo al mediodía, luego de que el exmandatario venezolano fuera trasladado desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Ambos enfrentan un proceso penal que incluye señalamientos por conspiración para introducir cocaína a territorio estadounidense, así como por la posesión y conspiración para el uso de armas de alto poder.
De acuerdo con la acusación, las autoridades estadounidenses sostienen que, durante más de dos décadas, Maduro y otros altos funcionarios habrían utilizado sus cargos para facilitar el envío de grandes cantidades de droga a Estados Unidos, además de brindar protección y apoyo logístico a organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua.
El expediente también señala que Maduro presuntamente habría autorizado el uso de documentos diplomáticos y vuelos oficiales para el traslado de recursos provenientes del narcotráfico. En el caso de Cilia Flores, la fiscalía la vincula con supuestas acciones de coordinación y apoyo dentro de la red criminal, además de acusaciones relacionadas con sobornos y hechos violentos.
El proceso es llevado por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, que retomó y amplió una acusación presentada originalmente en 2020, incorporando nuevos detalles y coacusados. Conforme avance el caso, la defensa de Maduro podría intentar argumentar inmunidad por su condición de jefe de Estado, aunque especialistas advierten que precedentes legales, como el del exlíder panameño Manuel Noriega, podrían debilitar esa estrategia.
El juicio continúa en desarrollo y se espera que en las próximas etapas se definan los recursos legales que ambas partes presentarán ante la corte.



